El Sabor de Tu Mirada “bocado al habla”

Último domingo de marzo, se adelanta el reloj, cierras los ojos a las 3am, amaneces a las 8, puff… Mientras la cafetera hace su trabajo, preparo un improvisado para desayunar a base de pan marroquí “msemen o rghayef” (me enganchó desde el primer momento) con plátano, membrillo, mascarpone, toque de sal y pimienta, chispas de AOVE Bardomus Canetera –variedad autóctona de Castellón, es brutal este aceite- … Puedes decir “vaya mezcla”, pero te aseguro que está rico rico, jaja, al menos, a mí me encantó. Con este pan, lanzas la creatividad y «con intuición y sentido común» difícil negar el disfrute.

Seguramente, Sinestesia no volverá hasta la vuelta de Semana Santa, no habrá tiempo los próximos findes, yuhuuu ¡Vamos inspiración, no me falles!

Gastronómicamente hablando, mis comidas caseras (Tuppers de mamá, vorí vorí paraguayo by Cinthia y mis enreillos varios) han sido los tops de la semana y, en esto, no me voy a meter, tampoco a criticar sitios visitados que no me han dicho nada, no es mi estilo “si hay ocasión, me preguntan, doy mi opinión de buenas maneras –ojo, no tiene por qué ser la correcta, simplemente, trasmito mi experiencia-.

Los encuentros se han llevado la palma esta semanica, sigo tachando cafés pendientes, provocando reencuentros, vidas perdidas, puestas al día, el tiempo que vuela y el tic tac que sigue su frenético ritmo. También te digo que hay encuentros que quiero que lleguen y nunca se dan, jaja… No tendrá que ser, o, será, a su tiempo. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡Ilusión, no te vayas!

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Parchís Sinestésico ¡El rol de jugar con éxito!

Hola, me llamo Raquel ¿Puedo acoplarme? A veces es tan fácil, a veces tan difícil. Supongo que alguna vez has estado solo/a en un sitio, anhelando compañía, si no, seguro que has tenido la duda de dar ese primer paso, lanzar la pregunta. ¿Eres de los que se lanza o de los que se acobija?

Te contaré un secreto antes de la partida del día. Yo era de las que se acobijaba, sentada en primera línea de clase, roja como un tomate al salir al frente, pero, queriendo salir, dar el paso. Lo he contado varias veces “compré un billete sin pensarlo dos veces y ese click hizo girar mi ruleta con otros aires, otros puntos de mira”. Salí entonces de la cueva, empecé a pillar las oportunidades a tiempo, a no andarme con rodeos, mareos de cabeza que no llevan a ninguna parte. ¿Por qué este goteo inicial? Sencillo. Los tres últimos findes que he pasado “geniales” son dados gracias a este cambio de línea. Los resumiré –hoy, 2, para que no me digas pesada-, con sus pases principales, con la única intención de que entres en alguna ocasión o los recrees a tu modo, con quien quieras y donde quieras.

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