Solomillo de Pato con manzana caramelizada y salsa de Sidra, hararé, comida francesa

SIEMPRE HAY “COLOR” EN ÁFRICA

Apetecible expresión de la Naturaleza al ritmo que tú elijas

En Victoria Falls, estamos sintiendo el calorcito de la época veraniega, que apenas acaba de empezar, siendo octubre y noviembre los meses más calurosos. Por lo que, de primeras, os comunico que el producto más preciado es el agua, seguido, cómo no, de una cervecita.
Antes de contaros algunas “notas gastronómicas”, anticipo que, para disfrutar de la Buena Mesa en estos días, es mejor dejar marchar al sol y empezar a planificar los planes del Bon Appetit para la noche.

El calor es muy seco, aploma mucho y suele quitar bastante el apetito, por lo que, durante el día, se acostumbra a tomar un brunch ligerito, siendo ideal el gazpacho –hay cosas que no cambian, jeje…- y en el restaurante de nuestros compatriotas Lolas Tapas and Bar siempre está a disposición de quién guste.  Eso sí, estoy echando de menos las Sandías, pues estas joyitas de la tierra aún no nos han visitado.
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chozo-ndembele

GASTRONOMÍA EN ZIMBABWE

Sadza, mucho más que una comida

Hace relativamente poco tiempo
que estoy en el continente africano, pero, el pasado viernes, 13 de julio, fue
uno de los días para archivar en la memoria y poder recordar siempre, en donde
quiera que esté. Y es que tuve la gran suerte de ir al Village Ndembele y estar
toda la mañana con Mpisi, el gran chief de la tribu, que nos acogió como si
fuéramos de la familia, todo gracias a José Luis, quien lleva aquí 3 años y que
es muy querido en el Village. Además, fui con un grupo de españoles (Cris, Ana,
Fidel e Iván) que conocimos en el Lola´s Tapas and Bar y que estaban en su
penúltimo día de viaje –llenos de emoción y sin ganas de alejarse de este lado
del mundo, jeje…-. 

Sabiduría, reflejo de la Naturaleza

Llegamos al poblado y allí estaba
Mpisi, esperándonos con una sonrisa radiante y pausada. El Village se compone
de unos cuantos chozos, donde vive con la familia. Todo en armonía, limpio,
impecable y con las cataratas Victoria perdiéndose en su horizonte, sensación
con la que empecé el recorrido, pues hicimos un tour, en el cual el chief nos
mostraba su casa y su forma de vida (las habitaciones, la cocina, su
despacho…). A todo esto, Mpisi es el chief desde 1974 y tiene 68 años, que no
aparenta en absoluto “el secreto de mi juventud es que es todo natural –reía-“.
Os contaré, a modo de resumen, algunas de las características de su forma de
vida, para pasar a relataros el almuerzo ofrecido, reflejo de la vida africana
–en cuanto a gastronomía se refiere- en Zimbabwe.

Deciros que es asombroso como
viven, no quiero decir “sin lujos” porque quizás el lujo realmente es como
viven ellos, son felices y hacen y viven como quieren. Las casas las construyen
ellos, el suelo es gratis, no pagan facturas –ni de luz, ni de agua…- y su
único compromiso es mantener el medioambiente, con una filosofía de vida “si
respetas la naturaleza, ella te respetará a ti”. Como curiosidad, deciros que
la cocina es el lugar de reuniones, donde se llevan a cabo la toma de
decisiones, al igual, es el lugar indicado, para curar a los enfermos o, en
caso de fallecimiento, el lugar donde el cuerpo reposará unos días antes de partir rumbo a
otra vida. Su moneda de cambio, es el trueque, mayormente con animales, y su
medicina es natural, nunca toman medicamentos; por ejemplo, para aliviar
dolores estomacales, emplean el polvillo que quedan las avispas alfareras en
sus nidos –formados en el interior de sus chozos-. 
Comida tradicional zimbabwesa

Tras el recorrido, nos dirigimos
al templo de las celebraciones, donde nos esperaba todo un convite, su hija
y el yerno del Chief. Al entrar, primero, has de lavarte las manos en la
entrada, pues es su ritual diario, ya que se come con las manos. Una mesa
“característica”, con repisas, se mostraba repleta de cazuelas que aguardaban
el menú. Mpisi, se acercó a mí y me mandó deberes “te explicaré el menú, para
que se lo trasmitas a los demás” y así hice. Pollo a la brasa con tomate natural
y arroz (ambos platos los suelen poner cuando tienen invitados, pero, sólo lo
hacen en días especiales), estofado de ternera, covo con cacahuetes y sadza.

Pero, antes de servirse el plato combinado, nos sirvieron crema de calabaza y
estaba exquisita, creo que la mejor que he probado; calabaza y agua, a fuego
lento, en la hoguera, sin más añadidos, con una textura suave y algo rugosa
–pues no está triturada- en platos de madera –tallados por ellos mismos-, sin
duda, un sabor auténtico.  

La calabaza es un producto muy consumido en Zimbabwe
y, por tanto, en crema o a la brasa, suele ser otro de los ingredientes más consumido.
El pollo, otro manjar, a la brasa, en su jugo, riquísimo (mi primo Mario
disfrutó con el pollo, decía “el mejor que he comido”, jaja). Y llega el turno
del sadza, el covo y el estofado, los 3 pilares de la dieta diaria de la
mayoría de los habitantes en Zimbabwe, pues es su plato más tradicional. De
hecho, cada día suelen comer esto, ya que es una comida muy nutritiva y barata,
cambiando la carne del estofado, según existencias (ternera, impala, kudú…); sólo comen una vez
al día, pero en cantidad abundante.

El sadza es como si fuera el pan
(insípido, como unas gachas de maíz blanco) y se va moldeando con las manos
“formando bolitas” que acompañan con la carne y el covo (una verdura similar a
las acelgas, que cocinan con ajo, cebollita y crema de cacahuetes). Personalmente,
el menú me encantó, el ambiente “singular y saludable” me enamoró y la
experiencia para no olvidar y para repetir –todos estábamos encantados,
extasiados con las anécdotas del chief y queriendo detener el tiempo por unos
momentos-.

También hubo postre, un
puñado de cacahuetes tostados 
–más sano imposible, jaja-. 

Aún, me queda mucho por ver y por
probar (sobre todo, las carnes exóticas, que son deliciosas), así que, os
seguiré contando, porque, aunque el sadza es lo más típico, también aprenderé
y observaré cómo cocinan por esta parte del mundo y con qué productos –la mayoría son importados de
Sudáfrica-.PD: el otro día, en casa de unos vecinos que nos invitaron a una barbacoa, descubrí una salsa de chocolate -chocolate de cobertura, leche condensada y crema de cachuetes- para el helado de nata, a eso me refiero, a ir adquiriendo sus “mezclas y hábitos”.

¡Hasta la vista amigos viajeros y comensales!
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LOLA´S TAPAS AND BAR

 “El tapeo de Zimbabwe”
Como ya mencioné en el último
post, estaba a las puertas de un nuevo ciclo, una nueva etapa y, sobre todo,
una aventura de lo más sinestésica. Pues bien, ya llevo unos días en mi nuevo
destino, Victoria Falls (Zimbabwe) y, cómo no, quiero contaros mi primera
visita a uno de los restaurantes locales, Lola´s Tapas&Bar.
Llegué a la ciudad el pasado 3 de
julio sobre las 13.30 hs, así que,  había
que reponer  fuerzas tras el largo viaje
y fuimos a comer algo a un sitio de tapas españolas -sí, sí, estáis leyendo bien-;
huevos rellenos, tortilla de patatas, sardinas en escabeche, gazpacho,  croquetas… en pleno África, -jeje…- Pero,
antes de comentaros la experiencia “a la carta” quiero “abrir boca” con unas
pinceladas sobre este local de reciente apertura.  Lola´s Tapas and Bar abrió sus puertas en marzo, dejando atrás al denominado African Hide, su sucesor, un escondite
en todos sus sentidos, por lo que, hubo que hacer toda una reforma, para
llenarlo del sabor y la alegría de “Lola”, darle un aire típicamente español.
Algo que, sin duda, y, poco a poco, se ha ido logrando hasta conseguir un local
colorido, luminoso, agradable y cercano, donde puedes escuchar a los marismeños
o ser atendido por una “flamenca” vestida de lunares. El espíritu español se
siente y, a la vez, armoniza cálidamente con toques africanos, en cuanto a la
decoración y la gastronomía se refiere.
“Tapitas a la zimbabwesa”
En cuanto a la oferta
gastronómica que nos ofrece Lola´s Tapas and Bar, encontramos tapas de corte
español, adaptadas a los productos locales, obteniendo un tapeo de fusión, que
busca sorprender con gusto y calidad. Sin duda, una reinterpretación única de
uno de nuestros “platos” más internacionales.

Os comentaré, brevemente, la
selección de tapas que podéis encontrar en estas tierras del desierto de
Kalahari, aunque yo, tenía muchas ganas de probar el cocodrilo, así que, opté
por la ensalada césar de cocodrilo –la primera vez que pruebo esta versión y
creo que la tomaré en más de una ocasión; muy buena, la carne de cocodrilo me
ha gustado mucho, similar al pollo, pero más fina y jugosa, también recuerda al
sabor de las ancas de rana. Aparte del cocodrilo y otras carnes autóctonas
(impala, kudu…), todas excelentes y recomendables, si tenéis la suerte de
dejaros ver por aquí, os recomiendo que echéis un vistazo a las Tapas de Lola:


Entre las HOT TAPAS, podéis
degustar: sopa de cocido, croquetas variadas, merluza “al pil-pil”, calamares “a
la romana”, empanadilla de atún, langostinos al ajillo, Boreworse a la sidra y,
como no podía ser de otra manera, el rey de las tapas “el pincho de tortilla de
patatas”
.

Y, como COLD TAPAS, patatas al alli i oli o bravas, tapenade,
ensaladilla rusa, huevos rellenos, terrina de paté de caza, “pa amb tomaquet”,
sardinas en escabeche y la dama de las sopas veraniegas “el gazpacho”.
    

Hasta aquí, la oferta de tapas. Luego,
puedes encontrar desde sándwiches, hamburguesas o ensaladas (de cocodrilo,
pollo ahumado, etc…) y, como plato estrella y más representativo de la zona, “special
Zimbabwean game”:
carnes autóctonas, kudú, impala, cocodrilo, ternera, jabalí, butter
buck, elan, avestruz. 

No me olvido de los postres, que aquí también tienen su fama, pues Dereck –el chef- es un gran pastelero y son famosos
sus pasteles y muffins, en todo Victoria Falls; he probado el muffin de manzana y
nueces, servido con mermelada y mantequilla -delicioso-. El acompañante líquido más común
es la cerveza (yo tomé Castle larger the Premium African) y, estando en un
restaurante español y con el calorcito, pues también contamos con una
refrescante y afrutada sangría. Para recibir el atardecer, qué mejor que uno de
los cócteles que prepara el barman, mojitos, margaritas, gin tonic o, según
preferencias, el combinado que más se adapte a tus gustos. 
Por último, comentaros que esta
iniciativa es obra de María, Elena y  a
José Luis
, que con el apoyo de socios locales, de la familia Dhana, veteranos
en la gestión de infraestructuras turísticas, han emprendido este negocio que,
con apenas 3 meses de apertura está siendo un gran atractivo de la zona, siendo
visitado por turistas de todas partes del mundo. María y José Luis se encargan
de la gestión del restaurante, junto con Ryan, y, por su parte, Elena está al
mando de la cocina, mano a mano con Dereck –el chef-, transmitiéndoles a los
cocineros, la técnica y elaboración de la cocina tradicional española. Muchas
gracias a todos ellos, por su acogida y recibimiento. Y enhorabuena a todo el equipo, que está haciendo que están haciendo un
gran trabajo. El restaurante abre de lunes a domingo, con horario continuado, de 8 a 21.00 hs -aquí el horario de las comidas es a la inglesa-.
Hasta aquí, la primera
experiencia que sinestesia ha disfrutado en este viaje que ocupará un gran kit
kat en mi camino. Os seguiré contando nuevas aventuras africanas ¡Mosi-oa-Tunya!
Para más información: 
Seguir el
enlace http://www.facebook.com/LolasTapaandBar 
Si queréis ver un poquito más
de Victoria Falls, pinchar aquí.