Receta de La CRUJILLONESA, con salsa de pepinillos

Una combinación diferente y buena anfitriona de Mesa
 

Quienes me conocéis ya sabéis que me defino como “enrea” de la cocina,
pues siempre ando con mis inventillos culinarios. Algunos sois testigos y
habéis probado bocado, otros me pedís recetas y consejos; quienes no me
conocéis, os resumiré mis ingredientes en breve antes de contaros la historia
de hoy. Me gusta improvisar, mezclar sabores y texturas, innovar, pero siempre
respetando al producto, haciendo recetas sencillas pero con un toque creativo,
un algo que emocione y que las haga especiales. 
Torta de Patatas a la mejillonesa o CRUJLLONESA
Origen: pensando en la tortilla de patatas, en algo de conserva como
los mejillones –que me encantan- y en nuestra querida mahonesa, salió uno de
estos días la Crujillonesa.
Os diré que probé suerte con ella, porque la hice para una comida con
mis primas, María y Cristina; encantó y con ella fui al I Picnic de blogguersen Badajoz. Si la tortilla es la reina de los encuentros, tal vez pueda serlo
esta versión con mejillones y mahonesa, pensé. 
¿Qué necesitáis?
4 patatas medianas
1 cebolla
3 huevos
Pan rallado
Para la mahonesa de mejillones: 1 huevo, aceite de semilla o girasol,
1 diente de ajo, 1 lata de mejillones (en escabeche o salsa de vieiras), sal,
comino, pimienta y limón.
Elaboración:
  1. Cocer las patatas y reservar. Sofreír la cebolla y añadir las patatas,
    salpimentar y rehogar hasta que esté integrado.
  2. Untar el molde deseado –mejor redondo- con aceite o mantequilla e
    incorporar la farsa de patatas, aplastar para que quede uniforme.
  3. Hacer la mahonesa: poner todos los ingredientes y emulsionar con la
    batidora. Ir echando el aceite poco a poco. Cubrir la torta con la salsa.
  4. Batir 3 huevos con sal y pimienta y añadir a la torta. Finalmente,
    cubrir con pan rallado.
  5. Hornear 20 minutos aproximadamente en horno precalentado. Estará lista
    cuando el huevo esté cuajado y dependerá del gusto de cada uno, pues a algunos
    le gusta más hecha, otros menos.
Os diré que las dos veces que la hice, ha sido un éxito, así que si os
apetece, animaros a hacerla que es muy fácil. Puede comerse caliente o fría. Es
perfecta si la acompañas con una ensalada fresquita y más potente si le haces
un guiño con una salsa de pepinillos. La mahonesa de pepinillos es la mahonesa
tradicional, pero con pepinillos y mostaza. 
Sí, sí, estás en lo cierto si estás pensando que soy muy de mahonesas;
es así, lo reconozco. Me gusta mojar pan, me gusta inventar palabras, me gusta
disfrutar. Espero que te haya
gustado amigo. Hasta la próxima.

I Picnic Urbano en Extremadura

Encuentro Gastro-bloggers en Badajoz

Hace justo un año que aterricé de nuevo en Extremadura, en Badajoz, para ser más exactos, y unos cuantos días que vi cumplido uno de mis deseos. Para contaros los detalles me trasladaré a la Noche de San Juan, celebrada el pasado martes 23 de junio. Una noche mágica como manda la tradición, pero, esta vez, la ilusión ganó terreno a los fuegos y te contaré el porqué. 
Ya sabes que me gustan los encuentros donde abunda la charla y, si es entre apasionados por la gastronomía, ya ni te cuento. Echaba de menos los encuentros con bloggers, eruditos de la Buena Mesa, prensa especializada… esos eventos tan frecuentes que a diario se dan en ciudades como Madrid y a los que encantada solía asistir siempre que podía. Hace tiempo que me rondaba en la cabeza hacer algo así, aquí en Badajoz, y gracias a Eugenio y a Sol, del Obrador Pan Contigo, esto ha sido posible. Antes de entrar en materia, te contaré que, de primeras, estoy contenta de ver cómo poco a poco la calidad extremeña está despuntando, falta mucho por hacer, pero hay que empezar a caminar y todo se andará.

Presentaciones aparte, calidad con arte e ilusiones notables

El evento o mejor dicho “punto de encuentro” ha sido un foodstorming inicial, una primera toma de contacto para hacer conexiones e intercambiar ideas en base al Hecho Gastronómico, pues todos los asistentes teníamos algo en común: nuestro hobby tiene que ver con el comer y el beber.

El objetivo era pasarlo bien, compartir platos elaborados por nosotros y conocer gente con nuestras aficiones. Se cumplió y, ahora, es un recuerdo con buen retrogusto. Intentaré resumir lo que se cocinó aquel día y, sobre todo, los “bocados compartidos”. 

¡Allá vamos con el menú de “picoteo” y sus artífices!
El rol fue ir presentándonos uno a uno, contando el plato elaborado y un poquito de nosotros. Eugenio Garrido, director del Obrador Pan Contigo, inició la partida dándonos la bienvenida y agradeciendo la participación de los allí presentes. De sus manos, una selección de panes y una terrina de foie gras con cebolla confitada; perfecta con pan de pasas y nueces. Qué decir, un clásico y una exquisitez.
.

Después, le tocó el turno a una servidora y fíjate que olvidé explicar el porqué soy Sinestesia Gastronómica –estaba con la garganta aquel día y menos habladora de lo habitual-, pero presenté mi Crujillonesa, una torta crujiente de patatas con mahonesa de mejillones, que acompañé con una salsa de pepinillos, para quienes quisieran un sabor más potente.

A continuación, Mariana Serrano de Aceites Xévora 1848 nos apuntó los matices esenciales del oro líquido que nos trajo, dos aceites de Oliva Virgen Extra (AVOE) monovarietales “Picual” y “Arbequina”. Queda pendiente una cata pausada y una visita a los olivares –llegará jeje…-.

Cómo no, los respectivos brindis no podían faltar en la mesa y, en Extremadura, tenemos vinos de excelente calidad para acompañar nuestras recetas. Para mi sorpresa, nos acompañaron dos especialistas en la materia y fue un AS más que acertado contar con ellas; Carmen Tristancho, Directora de la Revista Grada y experta en el sector vitivinícola, y Elena Ordiales, Responsable del Área de Agricultura en Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario Extremadura (CTAEX). Nos trajeron 3 vinos, un blanco, un tinto y un espumoso para el broche final. Para los aperitivos, Altara, vino blanco joven de la Tierra de Extremadura, de Bodegas Santa Marina. Los platos más contundentes al compás de Nadir Tinto Roble, de las variedades Syrah y Tempranillo; también extremeño de Bodegas Pago de las Encomiendas (Villafranca de los Barros).
Entre tanto, canapés variados y una coca ibérica de jamón y cabello de ángel de manos de Celia, una chica que dará mucho que hablar con sus Mesas Dulces y su simpatía. Me gustó mucho esta empanada dulce-salada, una apuesta original, una armonía atrevida. No podía faltar el queso, que causó sensaciones, curado de cabra de López de la Serna; cremoso, aromático, embaucador, extremeño y degustado gracias a Ana Parral;  wedding planner y directora de El Carrino de Catalín, junto a su hermana Marta Parral.

Podría decir muchas cosas de estas dos artistas, pero me las reservaré, para contarte su obra con más detalle próximamente.

Los snacks, minibocados o como queramos llamarlos, fueron claros protagonistas y te seguiré entrando hambre con ellos, pues la frescura y mezcla de sabores que nos propuso Amparo Griz fue interesante: ensalada Krissia sobre pan crujiente de centeno-sésamo o sobre tartaleta de patata, maíz y soja y, lo que más me gustó, triangulitos de pimientos asados con ventresca en tortas de Inés Rosales.  No podía faltar tampoco la defensora del agricultor, de lo ecológico y de filosofía Slow Food, Conchi de la Granja es un nombre y Ajo Blanco y patatas con Bacalao sus deleites. La calidad estuvo servida.

Llego al turno del “moja moja” y fue con un triplete de pestos elaborados por Gloria Franco del Blog Ytreats; qué decir, llevaba meses queriendo conocer a Gloria personalmente y, al fin, pudo ser. Su personalidad me desveló lo que ya pensaba, gracias a los mini bocados “saladitos” que nos presenta en su blog. Unas fotos pueden decirnos mucho y su técnica, su color, sus recetas y su escritura no pasan desapercibidos, como tampoco los pestos que nos preparó. Unos verdes, como el de rúcula-anacardos y el de cilantro y pipa de calabaza; otro rojo, de tomate seco, aceituna negra y romero. Este último me enamoró, nada que ver con el mojo canario y, sin embargo, me hizo recordarle. Estás de suerte, porque ya están las recetas en Ytreats, atrévete con ellos que te deleitarán. ¡Prometido!
De aquí, doy paso a los “enreillos” de Carol de El cazueleo de Carol; me hizo gracia al definirse como “enrea”, porque yo siempre digo que ando enredando en la cocina y cuando me llaman cocinera, digo llámame “enrea”. Combinaciones para danzar nos trajo, armonías en sintonía: vasitos de sopa veraniega de zanahoria, manzana verde y jengibre, una versión excelente de la sopa fría de zanahoria con encurtidos de Atrio y  los «gin & salmoning», salmón macerado en Bombay con una cremita de wasabi entre alguna cosita más. Todo muy rico, pero tuvieron que ser los primeros en orden de cata, la sopa se atemperó y el crujiente dejó de ser crujiente.
Tarde, pero menos mal que hicieron reverencia, llegaron Luly y su marido, con su gracia argentina, sus empanadas de ternera con su repulgo y sus sándwiches de milanesa. Ay, qué ricas que estaban las empanadillas y eso que ya estaba en mi límite, pero tenía que probarlas. Espero volver a disfrutar de este manjar, pero con cervecita en mano y frente al lago, jejeje… Extraordinarias, qué masa, qué sabor… ñam ñam
¿Qué? Mucho picoteo y muchas ricuras que seguro te han abierto el apetito ¿No? Pero, aún queda coronar el encuentro ¡Siempre hay hueco para el postre!

Mama mía, las tartas de Nuria de Apunto de Nieve, fueron otros de mis flechazos de la noche, sólo quería probarlas y acabé con mis porciones y su sonrisa añadida. Se nota que esta mujer tiene mano para los dulces, cocina con pasión y si pruebas sus recetas te conquistan sí o sí. Hizo dos tartas, la torta de laranja, típica de la repostería portuguesa, una delicia  -según Mariana, de familia portuguesa, es una de las mejores que ha probado-; y una Cheesecake de Oreo, crujiente, cremosa, con su justo sabor a chocolate y galleta, contundente y, sin embargo, nada empalagosa. Para mí, fue un placer inmenso, también es verdad, que soy muy golosa. La acompañé con el vino tinto y fue un acierto y un gustazo. Luly trajo alfajores de dulce de leche, seguro que ricos también, pero no los probé.

Hasta aquí, el menú del Primer Picnic-Urbano en Badajoz, punto de encuentro entre bloggers de la localidad. Creo que todos los allí presentes disfrutamos mucho, compartiendo nuestras historias y viendo como poco a poco las cosas están cambiando. Mi filosofía de vida es que todo pasa por algo y estoy segura que esto ha sido la semilla que dará fruto a muchas satisfacciones venideras. Tenemos muchas ideas, calidad y una materia prima de excelencia, así que, ya es hora de sacarle partido, vamos a seguir cocinando “recetas” de aprendizaje, encuentros para divulgar y conocer el sabor de Extremadura y, por supuesto, a seguir disfrutando.

No me olvido del brindis final, lleno de vida, haciéndole un guiño a la tierra del Cava, un chin chin armonizado con Blanc de Noirs “Anna de Codorníu”, perfecto para  matizar la noche y un galán muy propio para los postres. +