Choclotón

El Choclotón, de chocolate y melocotón

Bizcochos con alma creativa
Como sabéis, me gusta cocinar o
como yo digo “enredar” en la cocina y es algo que llevo haciendo desde hace ya
algunos años. Recuerdo que en las reuniones familiares, normalmente los domingos,
siempre andaba revoloteando en la cocina, preguntando qué se cocía por allí e
intentando meter las manos en la masa. Si mal no recuerdo, colocar tandas de
galletas en leche empapadas para hacer las tartas de los cumples o mezclar los
ingredientes para hacer la ensaladilla rusa, fueron mis primeros pinitos y lo
hacía encantada. 
Cuando le pillé el gustillo a la
cocina, empecé a indagar con las recetas, mezclando cuanto me parecía y así
empezaron a salir tartas, bizcochos y demás dulces a mi manera. Siempre era un
riesgo, porque el invento podría o no salir bien, pero salía y yo sonreía,
jeje… Lo malo es que no anotaba las recetas, así que, ahí se quedaban, en una
tarde de café de sonrisa dulce y amable. 
Han pasado los años y sigo
inventado, arriesgando, jugando con los sabores, pero sí, algo ha cambiado;
ahora, anoto las recetas en una libreta que mi amiga Dolly me regaló –gracias
compañera- y, de vez en cuando, también os las dejo por aquí. Hoy quiero
compartir con vosotros mi último bizcocho al que llamé CHOCLOTÓN ¡Allá vamos!
Ingredientes:
-3 tazas de
harina (375 grs.)
-3 huevos
-1 taza de
azúcar (125 grs.)
-1 lata de
melocotón en almíbar (840 grs.)
-80 grs. de
pepitas de chocolate negro
-1 sobre de
levadura
– ½ taza de
aceite de semilla o mantequilla
-Especias mixtas
(jengibre, canela, cardamomo…)
-Glaseado
(opcional): azúcar lustre o glass, almíbar de melocotón y limón.

Elaboración: 
1. Escurrimos el melocotón y los
trituramos hasta tener una crema suave. Reservamos también el almíbar, que
usaremos posteriormente. 
2. Mezclamos los ingredientes secos (harina
tamizada+azúcar) y vamos añadiendo los líquidos (huevo, aceite o mantequilla en
pomada).
3. Añadimos la crema de melocotón, las especias, una
pizca de sal y mezclamos todo bien. A continuación, incorporamos la levadura y las
pepitas de chocolate, moviendo con cucharada de madera para que se mezcle
suavemente. Vertemos la farsa sobre el molde elegido, previamente engrasado
si  no es de silicona, para evitar que se
pegue.
4. Precalentamos el horno 10 minutos e introducimos el
molde. Hornearemos durante 20 minutos a 180º. Para saber que está, lo pincharemos con
un palillo hasta ver que sale limpio. En esta ocasión, si no sale del todo
seco, no pasa nada, porque es un bizcocho muy jugoso y cremoso.
5. Finalmente, dejamos enfriar el bizcocho y después, si se desea,
lo cubriremos como más nos guste, simplemente espolvoreado con azúcar glass o
con algún glaseado especial. Yo le puse un glasé de melocotón (aprovechando
parte del almíbar sobrante), azúcar glass 
y unas gotitas de limón, añadiéndole cuadraditos de chocolate negro para
darle un toque crujiente y vistoso. Tras probarlo, comprobé que también
quedaría bien rico si lo cubriéramos con chocolate negro de cobertura o un
glaseado de anís.

Os animo a hacerlo, pues resulta delicioso, recuerda a
los bizcochos borrachitos, por lo suave y cremoso que queda. Pero, sobre todo,
os animo a que deis rienda suelta a vuestra creatividad; a veces, os puede
llegar a sorprender y, realmente, como sabe un invento no sabe una receta
copiada al pie de la letra. Aunque, claro está, que por mucho que sigamos una
receta, nunca sale igual, porque, el amor que le pone cada uno es único y
especial.
¡Hasta la próxima!
Choconaranjito

El Choconaranjito, un capricho y un halago

Un bizcochito improvisado, simpático, coqueto…  
Parece mentira, pero ya dijimos
adiós a enero y recién estamos saludando a nuestro querido febrero, así que, hoy
es un domingo de estreno; seguro que todos lo estáis festejando de una u otra
manera. En mi caso, está siendo un día de relax, perfecto, porque me
encanta escribir los domingos, es casi un vicio junto con unos tradicionales
churritos –qué ricos que están los de mi pueblo, creo que son los mejores que
probé-.
Hace dos días, echando de menos
un bizcochito por casa, me puse el delantal y me dispuse a improvisar. Mi idea
era hacer un browni de chocolate –tenía mono de choco- y naranjas -ya que tengo
un patio repleto de naranjos y mandarinos-. Sé que en Pastelería no es
aconsejable improvisar demasiado
, es mejor seguir las reglas, pues el mundo dulce
es más exacto que el salado. De hecho, más de una vez, he tenido que cambiar el
nombre tras ver el resultado, pero he de reconocer que me encanta, jeje… Y,
voilá, me volvió a pasar, saliendo esta vez un delicioso pastel al que llamé “Choconaranjito”.
Desapareció en un pis pas -tan sólo un día de vida- ha gustado muchísimo, así que, anoté la receta y hoy quiero
compartirla con vosotros. ¡Allá vamos!
Ingredientes: 
–         
– 3 Huevos
–          – 2 y ½  tazas de té de harina (300 grs.)
–         
– 2 tazas de azúcar (250 grs.)
–         
– 200 grs. de chocolate negro cobertura
–         
– ½ aceite se semilla
–         
– 15 grs. de mantequilla (1 cda)
–          – El zumo de 2 naranjas y la ralladura.
–          –
Chorrito de whisky
–         
– ½ sobre de levadura
–         
– Glaseado (buttercream): azúcar glas, mantequilla
y agua. Opcional. 
Elaboración: 
1. Mezclamos los ingredientes secos (harina
tamizada+azúcar) y vamos añadiendo los líquidos (huevo, aceite, mantequilla en
pomada, whisky, zumo de naranja).
2. Derretimos el chocolate (en el microondas o al
baño maría) y lo añadimos a la masa, junto con la ralladura de las naranjas.
Finalmente, incorporamos la levadura y lo mezclamos todo con movimientos
envolventes. Vertemos la farsa sobre el molde elegido, previamente engrasado
si  no es de silicona, para evitar que se
pegue.
3. Precalentamos el horno 10 minutos e introducimos
el molde. Hornearemos durante 20 minutos a 180º. Para saber que esta, pinchar
con un palillo hasta ver que sale limpio. 

4. Dejamos enfriar el bizcocho y después, si se desea,
lo cubriremos con un glaseado. Para el glasé, no voy a daros uno
en concreto, si no que os doy carta blanca, para que disfrutéis con la
cobertura que más os guste.
Pero sí, os daré unas sugerencias: cobertura de
chocolate crujiente o glaseado de azúcar con aroma de naranja, si os gusta
crujiente y curioso. Para quienes os guste más empapadito o borrachito, os
diría que le pusierais un almíbar de licor o al whisky o que lo sirvierais con
chocolate caliente y helado de vainilla aromatizado con naranja. 
Espero que os haya gustado esta
delicia de choco y naranjas y, sobre todo, que lo hagáis y lo probéis. 
Nota u observación: no es un
browni, pero si obvias la levadura podría serlo y podemos encasillarlo dentro
de la familia de los muffins, pues es muy consistente, además de crujiente y
cremoso.