LemonPie

RECETA LEMON PIE O PASTEL DE LIMÓN

No es el típico pie de limón, es el suspiro de DOLLY

Hola amigos/as  lectores; hoy, voy a dejaros por aquí uno de los postres más ricos que hace Dolly Saenger, el pastel de limón. Como en todo, hay muchas versiones distintas, pero sí o sí, os animo a que hagáis esta, jeje…
Antes de dar paso a la elaboración del pie, me gustaría, brevemente, presentar a la autora, Dolly. La conocí estudiando cocina, el grado Superior de Restauración, en la Escuela de Hostelería Fuenllana (Madrid) allá por el año 2006. Dos años siendo alumnas y compañeras con gorro y frente a los fogones; disfrutamos como enanas. 
Fue una etapa que recuerdo con mucho cariño, sobre todo, porque hice amistades que aún perduran y son muy cercanas, como Marisa, Carmen o Dolly. Tras acabar el módulo y pasado un tiempo, una casualidad hizo que Dolly y yo nos cruzáramos por la calle Alvarado de Madrid; éramos casi vecinas y no nos habíamos percatado ¡Bonita sorpresa! Todo se dispuso para que Dolly, su hermana Cinthia y yo acabáramos viviendo juntas por el barrio; sin duda, una experiencia inolvidable y que siempre llevaré conmigo. 
Ah, no os lo dije ¿No? Ellas son del Paraguay y son tan guays como el refrán; me sentí una más, entre todas la hermanas, no me olvido de Fátima, Irma y Ana. Aprendí mucho de cocina paraguaya, de la que soy fiel seguidora y de la vida en general. 
Dolly es tan buena cocinera como buena persona, es alegría y sus platos nos contagian de ella. Cuenta con años de experiencia, pues ha pasado por afamados restaurantes de Madrid, como Pan de Lujo junto a Alberto Chicote, Hotel Eurostars Madrid Tower y Hotel Hospes. Yo definiría su cocina como tradicional transatlántica, pues sus platos siempre cuentan con una esencia latina, alguna especia, técnica o presentación. Su cocina es única como ella. Pero bueno, mucho por contar y el tema de hoy es el pie de Dolly. Así que, con tu permiso, amiga, aquí os dejo la receta.

RECETA LEMON PIE BY DOLLY

Ingredientes
Para la masa: 240 de harina, 60g azúcar, 150 de mantequilla, pizca de ralladura de limón y 1 huevo.
Elaboración: en un bol grande mezclar la harina, el azúcar con la punta de los dedos e ir agregando la mantequilla a temperatura ambiente. Trabajar la masa hasta que se formen como unas migas de pan, añadir la ralladura de limón y, por último, el huevo. Con cuidado, hacer una pasta firme pero desmenuzable; cuando esté, cubrir con papel film y reservar en la nevera unos 30 minutos.

El siguiente paso es colocar la masa en un molde: estirar con rodillo o, de poco a poco, ir extendiendo con los dedos en el molde. Cocer en el horno precalentado con legumbres –para que no suba- a 180º aproximadamente unos 10 minutos.

Para la crema: 60grs. Maicena, 50g de mantequilla, 200 grs. de azúcar, 200 ml de zumo de limón, 4 yemas, ½ l de leche y ralladura de un limón.
 
Elaboración: calentar la leche con un poco de azúcar. En un bol o en una batidora, mezclar el azúcar, las yemas y el zumo de limón.  Cuando la leche esté caliente, se juntan todos los ingredientes y se pone a fuego lento durante un par de minutos.  A continuación, se retira del fuego y se le añade la mantequilla y la ralladura de limón; mezclar y, si tiene grumos, habrá que pasarlo por un colador. Tapar con film y guardar en la nevera hasta enfriar.
Finalmente, cuando la crema esté fría, se rellena la masa y se cubre con merengue italiano, con manga o espátula y se hornea unos minutos hasta que el merengue coja un poco de color. Ojo, no perder de vista, porque se quema fácilmente, jejeje… Recordar que el merengue italiano se hace con las claras de huevo (Ej. 4 y doble de azúcar) a las que se les va añadiendo un almíbar ligero a punto de hebra hasta que tenga la consistencia deseada. En cuanto a la decoración, como más te guste; Dolly lo suele decorar con algún toque rojo, como por ejemplo, unas fresas. Anímate y ponte el delantal, merece mucho la pena. ¡Suerte!

Dolly, muchas gracias por brindarnos tu receta del Lemon Pie; ¿Te digo una cosa? Es el postre que mejor te define, dulce y fuerte al mismo tiempo, esos suspiros, ya tú sabes, jajaja… Un abrazo amiga, compañera. 
BizcochodeIlusiC3B3n

RECETA DE ILUSIÓN, DE SUEÑOS, DE VIDA

Me gusta escribir y quienes me
conocéis bien los sabéis, pero evidentemente no siempre se tienen los mismos
ánimos; en ocasiones,  ni ganas de pensar
tiene una. La vida es un REGALO, cada día abrimos un nuevo paquete y, a veces,
se nos olvida que no estaremos siempre abriendo regalitos. Sin embargo, a
medida que uno crece, uno se da cuenta del valor de las cosas, de lo
afortunados que somos y como los “problemillas” son chorradillas. Hace tiempo
que estoy en esta onda, pero es este último año cuando la vida me ha mostrado
su peor aliento. Literalmente, me ha dado “una de cal y otra de arena”. Desde
el pasado viernes, siempre me faltará un ingrediente en mi receta de vida, pero
trataré de que los platos diarios sean un bocado de felicidad, con sus pros y
sus contras, pero lo intentaré. Para empezar, como sé que a ella le encantaría,
voy a empezar dedicándole este post con un bizcocho en su honor. Va por ti,
prima, amiga, artista. 
Andaba desconcertada esta mañana
de domingo, pero, casi sin darme cuenta, empecé a hacer un bizcocho. Así que me
dije “venga, vamos a hacer un bizcocho de sueños e ilusión”; por suerte, tenía
melocotones del campo –una de sus frutas preferidas-. No fue fácil, sonrisas y
lágrimas en el aire, por sus recuerdos, porque sé lo que me diría acto seguido
de publicar la foto en el facebook “uhmm mamma… cómo tiene que estar eso primi,
anda guárdame un trocito antes de que lleguen los glotones de tus hermanos”. Su
cara era un poema cuando probaba alguna delicia ¡Qué feliz con tan poquito era
esta pequeña gran mujer!
Bizcocho “entresueños” de Melocotón y Coco
En este caso, más que la receta,
os contaré su esencia –si alguien la quiere, por supuesto, la publicaré más
adelante-. 
Es un dulce especial, porque ella
era única, diferente, sonriente siempre, como una Hada en su mundo y con su
varita mágica
. Nunca me dijo “No” a nada, siempre estaba dispuesta y, si
era algo gastronómico, ya ni te cuento. Le encantaba comer bien y cocinar, la
naturaleza, caminar y pensar bajo los atardeceres; escribir y bailar ¡Loquita
se ponía mi niña cuando sonaba la buena música! Era su pasión, su vida,
perderse entre canciones y hacer que el mundo vibrara  con TempoMusic, su programa de radio “donde la música se vivía con todos los
sentidos”. Disfrutó al máximo siendo locutora en radio Barcarrota, siempre me hablaba de ello, de cuantos proyectos
tenía en mente ¡Ay primi, me emociono con sólo pensarlo, pero venga, seré
fuerte y terminaré este escrito! Así que, vamos con el bizcochito. Es un
bizcocho de aspecto sencillo y puro –como tú-, de ahí su glaseado, blanco con
sabor a coco; pero también con un toque de limón, por tu fuerza y valentía, sin
olvidarme de tu dulzura y energía derrochadora, sabor melocotón, jugosito y aromático
como a ti te gustaban. No he querido decorarlo mucho, pero una flor no podía
faltar, porque tú eras, entra todas, la flor más bella, que germinaba una y otra
vez a través de tus una y mil sonrisas. 
Me has enseñado muchas cosas y
aunque cueste seguir sin tenerte cerca, estarás conmigo siempre y te prometo
que viviré cada día como un regalo, lo disfrutaré como tal; cuando salga
nublado pensaré en ti, para que sea soleado. Hasta pronto campeona ¡Qué grande
mi María! Y sí, fui al campo hoy, tu lugar preferido, donde soñabas despierta y le cantabas al viento.

 PD: si queréis conocerla un poquito más, os aconsejo que le echéis un vistazo a su blog “Amanece el Cáncer” dónde nos contaba su día a día, de lucha, contra esta maldita enfermedad”.
Choclotón

El Choclotón, de chocolate y melocotón

Bizcochos con alma creativa
Como sabéis, me gusta cocinar o
como yo digo “enredar” en la cocina y es algo que llevo haciendo desde hace ya
algunos años. Recuerdo que en las reuniones familiares, normalmente los domingos,
siempre andaba revoloteando en la cocina, preguntando qué se cocía por allí e
intentando meter las manos en la masa. Si mal no recuerdo, colocar tandas de
galletas en leche empapadas para hacer las tartas de los cumples o mezclar los
ingredientes para hacer la ensaladilla rusa, fueron mis primeros pinitos y lo
hacía encantada. 
Cuando le pillé el gustillo a la
cocina, empecé a indagar con las recetas, mezclando cuanto me parecía y así
empezaron a salir tartas, bizcochos y demás dulces a mi manera. Siempre era un
riesgo, porque el invento podría o no salir bien, pero salía y yo sonreía,
jeje… Lo malo es que no anotaba las recetas, así que, ahí se quedaban, en una
tarde de café de sonrisa dulce y amable. 
Han pasado los años y sigo
inventado, arriesgando, jugando con los sabores, pero sí, algo ha cambiado;
ahora, anoto las recetas en una libreta que mi amiga Dolly me regaló –gracias
compañera- y, de vez en cuando, también os las dejo por aquí. Hoy quiero
compartir con vosotros mi último bizcocho al que llamé CHOCLOTÓN ¡Allá vamos!
Ingredientes:
-3 tazas de
harina (375 grs.)
-3 huevos
-1 taza de
azúcar (125 grs.)
-1 lata de
melocotón en almíbar (840 grs.)
-80 grs. de
pepitas de chocolate negro
-1 sobre de
levadura
– ½ taza de
aceite de semilla o mantequilla
-Especias mixtas
(jengibre, canela, cardamomo…)
-Glaseado
(opcional): azúcar lustre o glass, almíbar de melocotón y limón.

Elaboración: 
1. Escurrimos el melocotón y los
trituramos hasta tener una crema suave. Reservamos también el almíbar, que
usaremos posteriormente. 
2. Mezclamos los ingredientes secos (harina
tamizada+azúcar) y vamos añadiendo los líquidos (huevo, aceite o mantequilla en
pomada).
3. Añadimos la crema de melocotón, las especias, una
pizca de sal y mezclamos todo bien. A continuación, incorporamos la levadura y las
pepitas de chocolate, moviendo con cucharada de madera para que se mezcle
suavemente. Vertemos la farsa sobre el molde elegido, previamente engrasado
si  no es de silicona, para evitar que se
pegue.
4. Precalentamos el horno 10 minutos e introducimos el
molde. Hornearemos durante 20 minutos a 180º. Para saber que está, lo pincharemos con
un palillo hasta ver que sale limpio. En esta ocasión, si no sale del todo
seco, no pasa nada, porque es un bizcocho muy jugoso y cremoso.
5. Finalmente, dejamos enfriar el bizcocho y después, si se desea,
lo cubriremos como más nos guste, simplemente espolvoreado con azúcar glass o
con algún glaseado especial. Yo le puse un glasé de melocotón (aprovechando
parte del almíbar sobrante), azúcar glass 
y unas gotitas de limón, añadiéndole cuadraditos de chocolate negro para
darle un toque crujiente y vistoso. Tras probarlo, comprobé que también
quedaría bien rico si lo cubriéramos con chocolate negro de cobertura o un
glaseado de anís.

Os animo a hacerlo, pues resulta delicioso, recuerda a
los bizcochos borrachitos, por lo suave y cremoso que queda. Pero, sobre todo,
os animo a que deis rienda suelta a vuestra creatividad; a veces, os puede
llegar a sorprender y, realmente, como sabe un invento no sabe una receta
copiada al pie de la letra. Aunque, claro está, que por mucho que sigamos una
receta, nunca sale igual, porque, el amor que le pone cada uno es único y
especial.
¡Hasta la próxima!