Reflexiones de Enero, bienvenida al Año Nuevo

Salud, familia, trabajo, amor y amistad compartida; en este orden, resulta una oportuna fórmula de vida ¿No crees?

Increíble pero cierto ¡No he abierto el ordenador en 10 días! Algo que, si mi memoria me acompaña, no pasaba desde hacía muchos años. Incluso, en África, no pasaba un día sin al menos revisar el correo. Fíjate que tenía hasta sentimiento de culpa –sigo sin revisar el correo, aunque será el siguiente paso-. Pero, oye, si una está de vacaciones (aún me quedan unos días) hay que hacerle caso a las apetencias y, la verdad, cero ganas de conectarme con el mundo del teclado, fijar mis ojos en la pantalla e involucrarme en estado ON  a tope.

Mi intención era trabajar en mi blog de forma relajada, pero los días se están agotando y mi propósito seguirá su curso en el año que recién estamos comenzando. Dirás ¿Qué me importa a mí lo que hayas hecho o no en Navidades Raquelita? Pues sí, cierto, pero esto me ha llevado a reflexionar y, en mis vaivenes, es donde quiero que me acompañes, más que nada, porque seguro que hay puntos de encuentros compartidos y discutidos.

Read Article