CHANTARELLA, TAPAS CON SABROSURA EN BADAJOZ

Buscando bares par un tapeo recomendable en Extremadura 

Ya lo sabes y, si no, te lo cuento “soy extremeña, más concretamente barcarroteña” y muy orgullosa de haber nacido en esta tierra tan rica; de calidad de gente, de buena materia prima y excelentes paisajes, siempre con nuestra dehesa como hábitat más preciado.
Dejar atrás Madrid, pasando por Zimbabwe, Londres y regresar a mi tierra no fue fácil en un principio; una se adapta a la vida con prisas, a la oferta global de las grandes ciudades y su diversidad gastronómica. Pero, estar aquí “asentada” me ha servido para ver cómo estamos avanzado: las nuevas tendencias están llegando, la restauración está en evolución y, si seguimos así, estoy segura que vamos a conseguir que nuestra cocina esté en el lugar que debe estar. La calidad de nuestros productos es inmejorable ¡Solo nos falta creer en nosotros y saber vendernos!

 

Cómo no, sigo siendo una foodie en evolución, una #gastrohunter siempre en busca de nuevos sitios para comer y, en este sentido, el tapeo es uno de mis hábitos favoritos cuando entro en acción. Hoy, te contaré mi última experiencia entre tapas en Badajoz, en el Restaurante Chantarella.

 

Buen hacer, buena mesa y alguna que otra sorpresa

 

Tengo varios sitios pendientes en la localidad y Chantarella (Av. Sinforiano Madroñero, 15) era uno de ellos. Finalmente, el pasado 9 de enero estuve cenando allí. De decoración sencilla, aspecto de taberna y con dos plantas, el local es cálido y con buen ambiente. En cuanto a su oferta gastronómica, ofrece una cuidada selección de tapas de autor con productos locales y de temporada que oscilan entre los 4 y 5 €. Tenía claro que quería probar el risotto de ibéricos –me lo habían recomendado- y, siguiendo los consejos del camarero, nos decantamos también por los creppes chantarella. Entre otras tapas de interés, el solomillo ibérico Wellington con Torta del Cásar y el atún rojo con frutas.
El risotto de ibéricos está buenísimo, muy sabroso, cremoso, con panceta, chorizo y jamón. No le puedo poner ninguna pega; sin duda, uno de sus platos estrella que debes probar si les visitas.  
El creppe estaba bueno, pero no sorprendente; con un sabor suave a la seta que le da el nombre “chantarella”, cremosa bechamel y piñones. Le falta potencia en sabor y la presentación es mejorable, pues parecían más unos canelones que unos creppes. Eso sí, me gustó no ver la reducción de Módena en el plato; estoy aburrida de ver cómo la mayoría de los bares pacenses riegan el plato con la reducción de bote (se puso de moda y, aunque no venga al caso, en cuanto ponen algo de verde, pufff… hilo de balsámico).

En esta ocasión, queríamos una cena ligerita y dejar hueco para el postre, pero nos quedamos con ganas de probar más tapas: son de calidad, diferentes y, por supuesto, volveré para seguir disfrutando de sus platos.

Antes del postre, me gustaría hacer hincapié a la atención recibida, pues es un sitio en el que una se siente a gusto y bien atendida.

Ahora sí, llegó el turno de la sorpresa que se presentó en versión dulce, porque esa noche estábamos de celebración cumpleañera y había que sorprender al homenajeado, Gonzalo. Cuando hice la reserva, comenté que me gustaría que uno de los postres estuviera pintado con chocolate con un feliz cumpleaños o algo así. Temía que se hubieran olvidado, pero no, la tarta de tres chocolates llegó marcada y Gonzalo acabó sonrojado, jajaja…

La tarta tipo flan (4€) estaba rica, perfecta en su elaboración, textura; si eres flanero, te la recomiendo.

Yo me decanté por la crema catalana (4€) y fue todo un acierto; nada más verla, me gustó mucho la presentación, en cazuelita y con una quenelle de nata montada. Tras la primera cucharada, me enamoré de su sabor aromatizado con ralladura de naranja, acompañado por el crujiente del azúcar caramelizado. Lo primero que pensé es “tengo que venir con mi madre, tiene que probar esta delicia” y es que esta versión de crema catalana es una de las mejores que he probado.

Sin más, dar la enhorabuena al equipo de Chantarella, pues que en Badajoz tengamos un sitio así de tapas es un gustazo y estoy segura que seguirán sorprendiéndonos, está en pleno rodaje. Si quieres disfrutar de un tapeo distinto y de calidad, este es el sitio. Te aconsejo acompañarlas con un vino de la Tierra, de la Ribera del Guadiana.
No me olvido de citar a Restaurante Gladys, dieci9 del Tesso, Izakaya Haramaki, La churrasquería… pues son pendientes que irán cayendo poco a poco y ya los tengo fichados.

 

Restaurante Bar Chantarella,
Av. Sinforiano Madroñero, nº 15
Badajoz. Telf. 924 47 94 81

http://www.restaurantechantarella.es/