Tarta de Higos Tiberios

Que lo que acontece en el Hecho Gastronómico sea mi hobby, mi pasión, me da mucho juego y quienes comparten esta afición bien lo saben. Uno de los matices a destacar es que hagas lo que hagas, vayas donde vayas es una práctica que sí o sí va en la mochila, pues el comer es una necesidad básica.  Por supuesto, ya sabes lo que dicen “convierte tu pasión en tu profesión y no tendrás que trabajar nunca”. En fin, una frase contradictoria, pues sí, es cierto  que si trabajas en lo que te gusta, además de disfrutar, el éxito te estará esperando; pero, invertirás mucho más tiempo, sobre todo, si emprendes con un negocio. 
Por tanto, bajo mi punto de vista, trabajarás más que nunca pero más contento y feliz. Esta reflexión es en base a mi experiencia, pues mientras que mi pieza encaje en el sitio correcto, no he parado de aprender nuevas cosas y todo suma, todo cuenta. A mi vera, Sinestesia Gastronómica sigue en contacto con los sabores, en plena evolución y salpimentando cada día a su gusto. 

Tras esto, hoy te presento otro de mis enredillos culinarios, esta vez, con unos Higos Tiberios que mi padre me trajo del campo. Por otra parte, decirte que esta receta es un poco especial, pues la hice para mi prima María –alguien que necesita mucho apoyo y cariño en estos momentos- y a falta de azúcar, miel de Villuerca-Ibores, de Extremadura. 

Un bocado de Ángel, pero con Higos
Ingredientes
6 higos Tiberios
2 huevos
½ Tarrina de queso crema (Philadelphia)
½ vaso de harina (60 grs.)
½ vaso de leche (125 ml.)
1 masa brisa o una lámina de hojaldre
1 puñado de nueces o almendras
5 cdas. de miel colmadas (1 cda.= 25/30 grs.)
1 cda. de mantequilla (15 grs.)
Una pizca de canela (opcional)
Elaboración 

Pelar los higos, trocear y poner en un cazo al fuego, con un poquito de mantequilla. Pasados unos minutos, añadir el queso crema, la mitad de la miel y la pizca de canela.
Engrasar el molde (yo elegí uno redondo) y colocar la masa brisa. Cubrir con la farsa de higo.
Por otro lado, mezclar la leche (yo lo hice con leche de arroz) con la harina, las nueces, la miel restante y los huevos; incorporar sobre la tarta y hornear hasta cuajar, unos 45 minutos. 

El resultado es un bocado un tanto diferente,  no demasiado dulce, contundente y especial; son higos, pero si no lo sabes, puedes pensar que es cabello de ángel, algo que me pareció curioso y gustoso. De hecho, mi madre me lo preguntó. Fue un invento total y, como quedó rico, pues te lo cuento; es una receta muy fácil y, si tienes higos, una opción para alegrar la merienda. 
Sin embargo, te contaré que a mí los higos Tiberios al natural, aunque tienen muchos amantes, no son mi tipo, por eso, cuando es temporada, reinvento para no negarles bocado y disfrutar de sus propiedades y su sabor. Recuerdo mi stage en ARZAK, donde uno de los entrantes eran Los Higos con foie y fruta escarchada; maravilloso encuentro de sabores, elegante contraste entre lo dulce y salado, agraciada textura… ¡Cómo para olvidarlo! 
Finalmente, destacar que el higo es un producto con mucha proyección y que está en plena expansión.
En Extremadura hay tres grandes zonas donde el cultivo de la higuera es
protagonista desde hace décadas. En la comarca de Badajoz, la producción
se concentra en Salvaleón-Barcarrota-Higuera de Vargas. Por su parte, en la provincia de Cáceres hay dos grandes zonas productoras: La Vera y del Jerte, centradas en la variedad Cuello de Dama, y la Villa de Almoharín, principal zona de producción de higos secos. Estoy segura que el higo va a dar mucho que hablar, dará mucho juego y la partida ya ha comenzado.   
Antes de despedirme, me gustaría citar un blog que encontré “El ingeniero y el Abuelo”, casualmente su autor es de mi pueblo, Barcarrota, donde habla en profundidad de los higos. Cosa que demuestra que el mundo on line también es un pañuelo, jejeje… ¡Hasta la próxima!