Gran Coloquio Gastronómico

Un acercamiento a la comida paraguaya… le seguiré la pista

Hace unos días “cuando aún el otoño se veía lejos” fui a comer a casa de mi querida amiga Dolly, es casi mi vecina, así que espero que repitamos muy pronto. Conocí a sus hermanas, sólo conocía a una y aún me quedan, jejeje… pero ya habrá tiempo. Son de Paraguay y qué decir, geniales.

En un momento la mesa estaba llena de comida rica, no tanto de manjares paraguayos, que es lo que a mí me hubiera gustado, sino de recetas “tradicionales” españolas. Yo hice mi pequeña aportación: embutido ibérico extremeño y tortilla de pollo “muy reinventada” –si os contará, jejeje- ¡ah! Y una mahonesa de ajo. Brevemente, os resumo el menú que degustamos: morcilla de Burgos con manzana y cebolla, ensalada de surimi, pimientos verdes fritos y guiso paraguayo –curioso-. A diferencia de nosotros, en Paraguay llaman “guiso” a un estofado, pero mezclado con carne o arroz. Lo que nosotros diríamos que es pasta con carne o pollo con arroz, ellas lo llaman “guiso”. Curioso.

Tuvimos una larga sobremesa que se alargo hasta las 18.30 h., claro que hay que decir que nos sentamos a las 15.45 h, jejeje… Pues la anfitriona, Dolly, tuvo que trabajar hasta las 15.00 h y eso que era domingo. En cuanto al postre, tomamos una pastas de té. Pero, éstas se merecen una mención especial.


DULCES TENTACIONES

Tengo que decir que las pastas de té son una de mis perdiciones, me encantan. Me acuerdo cuando las hacíamos en la clase de pastelería, en la Escuela de Hostelería Fuenllana, estaban deliciosas, pues nuestra profesora Empe nos enseñó muy bien y las bordábamos. Son fáciles de hacer y desaparecían pronto, jejeje… En mi tierra, las compro en Ansorena (Avenida Huelva, 12. Badajoz. Tel. 924 237 996) una pastelería situada en pleno centro de la ciudad extremeña, os la recomiendo. Todo es exquisito, desde las empanadillas de atún, las tejas de almendra, la bollería, el surtido de pastas… y qué decir de sus polvorones artesanos, ñam ñam…

Las pastas de Ansorena eran hasta ahora mis preferidas, pero les ha salido un competidor “las pastas de Lanbroa” (Nafarroa Etorbidea, 14 Bj , Zarautz. Guipúzcoa. Tel. 943 572 117). Tuve la suerte de probar estas pastas en casa de Dolly, las trajo su hermana de Zarautz y no pude evitarlo, empecé a tomar fotos –todas muertas de la risa, pero al final ahí estaban colocándome las pastitas para que yo las fotografiara-.


No hay que decir mucho, pues la imagen habla por si sola: gran surtido de pastas, coloridas, de igual base pero con acabados bien distintos (glaseadas, con chocolate, con fruto secos, nata, mousse, crema y panellets…). Se deshacían en la boca y tuvimos que cerrar la caja porque estaban de vicio. Espero visitar en persona esta pastelería, porque, además, me dijeron que lo desayunos allí son todo un homenaje.


Por último, no fuimos a tomar algo al Café D´Italia en la calle Bravo Murillo. Hacía bastante calor, así que todas optamos por un granizado. La sorpresa fue la gran variedad de éstos que tenían, vaya que había granizados para todos los gustos, aparte de los clásicos de siempre. Tomamos un granizado de té verde al limón. Su precio 4 eurillos, pero estaba de lujo, para repetir.


Y nada, sólo decir que pasé un día estupendo. Muchas gracias Dolly y espero que pronto volvamos a hacer una quedada de éstas, tengo que probar las Chipas paraguayas que hacéis (tortas de pan de maíz y queso) y demás recetas típicas de vuestro país, que son totalmente desconocidas para mí.