El reverso de los días, punto de hebra neutro

En Zaragoza son amigos del viento, cierzo le apodan y es que son muchos los días que se presenta, aunque a veces solo saluda levemente. Yo aún estoy acostumbrándome, hay veces que pienso que solo le falta hablar, intenso, denso, se hace ruido rutinario, como el sonido de los coches en el centro de Madrid. Al final, a todo nos adaptamos. La lluvia es menos frecuente salvo que quede con mi amiga Eva, al final, doña aguas la voy a llamar, jaja… Desde mi llegada a la ciudad, cada encuentro con ella, no falla, día de lluvia y ya puede hacer mucho que no llueve o anticipar un día soleado… Así, hoy, domingo, habíamos quedado para desayunar y el reverso del día dispuso la quedada. De desayunos vintage y clásicos va la cosa, pero esto es solo el salvamantel.

Doña Hipólita, encuentro entre apetencias varias

Más de una vez pasé por la terraza de Doña Hipólita, siempre lleno, da igual la hora, el ambiente está garantizado. Quedamos para desayunar y, entre los pendientes, elegimos Doña Hipólita para disfrutar de la terraza. La lluvia dispuso a que el encuentro se diera en el interior. Tuvimos suerte, nos tocó una coqueta mesita junto a uno de los grandes ventanales que dan a la plaza San Felipe. Eran las 10 en punto, hacía poco de la apertura y ya estaba casi lleno; siendo un domingo lluvioso, indicio de lo cotizado que está este local.

El espacio ocupa un local que data de 1822, siendo en sus inicios una sastrería. La decoración respira ese gusto por los detalles del paso del tiempo, impulsado por conservar mobiliario del negocio original, como armarios, ventanales y mostrador.

Me gustó estar en el interior, la quedada tuvo otro color, sonido de lluvia, aroma a café, charla pausada entre amigas. Doña Hipólita es uno de estos cafés con oferta ininterrumpida, donde puedes desayunar, hacer un brunch (desayuno tardío) o drunch (cena temprana) o picar algo mientras te tomas algo de beber. Hablaré de sus desayunos que es lo que he probado. Puedes elegir menú salado o dulce, ya que cuenta con tartas caseras variadas, croissant clásico y tostada o bagels y sándwiches. Para beber, puedes optar por smoothies, cafés especiales, batidos, tés o zumos.

Tomé el sándwich de pollo braseado al curry con queso y tomate; estaba riquísimo con un café con leche en vaso (tengo la costumbre de pedirlo así, en vaso y con la leche caliente). La atención es muy profesional y ya sabemos que esto es siempre un plus.

Café con leche en vaso (tamaño desayuno), muy bueno, cremosito y, si le pones azúcar es porque tienes ganas de sabor dulce, no necesita (yo le puse un poquito)

Sin duda alguna, el desayuno de hoy gracias a Eva, María José y Doña Hipólita ha sido especial y es un gustazo el poder disfrutar de estos momentos, no hace falta más. Desconectas de todo y son bien distintos a los desayunos diarios antes de ir a trabajar.

Por cierto, Doña Hipólita también cuenta con el servicio de Desayunos a domicilio, take away y delivery. Y, además del local en la Plaza San Felipe, cuenta con el Taller Doña Hipólita en el número 6 de la calle Arzobispo Morcillo.

Me gusta tachar pendientes, ir a sitios que me recomienden o descubrir de casualidad opciones al paso. Otro lugar que visité recientemente para desayunar, fue la cafetería que hay junto a la ITV de Olivenza. Mi intención era ir a la Chimenea (pastelería-cafetería que me encanta y que recomiendo), pero mi hermano me dijo que las tostadas de la cafetería de la ITV merecía la pena probarlas. Así que, no lo dudé. Pasé la ITV a las 8;30 y me planté allí para desayunar. Acompañada por mi madre, pedimos 2 tostadas, tomate y AOVE y tomate, york queso curado para mí. Cuando hacen entrada en la mesa, dije ¡Ay mi madre! Y dice la camarera “son grandes pero entran muy bien”.

Media tostada de tomate, york, queso… No se aprecia el tamaño en la foto, pero es media barrita de chapata.

Creo que es la media tostada más grande que he visto hasta el día de hoy, jejeje… Tanto que creo que, con media de la mía, podríamos haber desayunado las dos (era contundente aunque es cierto que está tan rica que te la comes encantada). Digamos que la media tostada de este sitio es como la entera de otros. En fin, en el mundo de las tostadas es cuestión de ir probando, cambia todo según el sitio, pero reconozco que estas son de las mejores que he comido fuera de casa y de las más grandes. Desayuno por 2, 20 (café y tostada); si vais a la ITV de Olivenza (amigos extremeños) no dudéis en pasaros.

Dejé a mis amigas, me fui a comprar, llegando a casa, la lluvia perdía fuerza; ahora, día espléndido tras mi ventana, sonido leve, pensativa tras ver la película “más allá de la vida” (ya la había visto pero me olvidé y oí fue perfecta para la sobremesa). Es tan curioso como los traspiés de la vida cambian todo, alientos e instantes que configuran vidas enteras.

Deja un comentario