La Sonrisa Comestible

¿Ein? ¿Ahora se comen las sonrisas? He pensado unos instantes en aquello que quiero contar y, sin más, ha salido este título; seguro, cobra sentido con el hilo de las palabras.

La semana pasada, retomé un poco los viajes, las comidas fuera, el romper la rutina, el tomar café sola mientras chequeo la agenda del día en cualquier cafetería al paso de la estación a destino. Poco a poco, con extraña normalidad, todo comienza un nuevo rumbo.

Mientras iba en el AVE a Barcelona, eché un vistazo a los restaurantes cerca del centro BCN Masterd (aunque, esta vez dije, tomaré algo donde me lleven y que esté cerca), uno me llamó la atención “El Ñaño Caminito Guayaquil”, en Calle de Aragón, 54, lo retuve. Llegó el mediodía, mi compañera no tenía preferencias y el Ñaño no se hizo mucho de rogar. Allí nos dirigimos, sin reserva; hubo suerte y, aunque estaba casi lleno, nos dispusieron una mesa.

Comida Ecuatoriana Tradicional, un viaje de sensaciones en boca

Una de las cosas que me gustó al entrar fue ver que el bar estaba lleno de ecuatorianos, señal de que la comida sería auténtica con platos del día a día de la cocina ecuatoriana. Otra de las cosas fue el tamaño de los platos, justamente el doble o triple de una ración al uso ¡Los platos eran como raciones! Cuentan con un menú diario por unos 11 euros y una carta bastante amplia que ofrece platos combinados (pescados y carnes), patacones, ceviches, arroces…

Pedimos una cazuela de pescado con atún y gambas para compartir. Lo presentan en cazuela de barro junto a un plato de arroz blanco con lima y aguacate. ¡Qué decir! La mezcla de arroz, en su punto perfecto, junto a la salsa, fue un deleite. Lo sirven con abundante salsa (no pudimos terminarla), es melosa, contundente y nutritiva ya que está elaborada con cacahuete y (creo) plátano. Es de estos platos que pruebas y quieres degustar lentamente, no quieres que se acabe ¡Qué delicia! La verdad, me encantaría saber cómo se hace esa salsa.

Salí pensando que, si viviera en Barcelona, sería un lugar donde repetiría, inclusive para pedir a domicilio e ir probando sus variedades. Además, la atención es excelente, muy amable el personal. Llevaba tiempo queriendo ir a un restaurante de comida ecuatoriana (en Madrid tenía algunos recomendados y siguen en la lista de «pendientes») y, sin duda, me ha gustado mucho el Ñaño. Tras compartir la experiencia en Instagram, un chef ecuatoriano que conozco me dijo que era uno de sus favoritos, así que, ole, la suerte ese día me saludó ¡Un aciertazo!

Fleca Parés, clásica Parada “desayunos y Meriendas”

Desde pequeña, suelo pasar por Villafranca del Penedés para visitar a la familia. Se me iluminaba la cara cada vez que venían las titas de Barcelona al pueblo (en verano y Navidad) o planeaba un viaje para verlas. Sigo sintiendo lo mismo y me encanta el poder seguir yendo, es ir a casa. Recuerdo que me flipaba el pan de aceite que hacían en una panadería de la esquina del barrio (no recuerdo el nombre del sitio ni del barrio) y la coca del gordo (le decían) en pleno centro (ya cerró hace años), también las bolsas gigantescas de chuches que me compraba o las patatas con mahonesa y salsa brava al salir del cine ¡Qué tiempos aquellos donde una niña de pueblo se asombraba ante esas cosas tan nuevas para mí en aquel entonces!

Fleca Parés, pastelería-panadería (Av. Tarragona, 5) sigue ahí, manteniendo su esencia y haciéndome indecisa cada vez que me paro en su mostrador ¡Todo resulta apetecible! Fuimos a desayunar y, esta vez, quise probar un clásico, un donut glaseado. Estaba muy rico, aunque, seguramente, si volviera, optaría más por sus hojaldres glaseados con frutas. Sirva de paso, si pasas por Badajoz, prueba los donuts de Ansorena, están de vicio, glaseados, de chocolate, rellenos… (es otro de mis flipes clásicos).

Los demás días en Vilafranca me supieron a gloria, comida casera y sentirse en familia. El último día, mi tía Pepa nos invitó a desayunar a su casa, churros caseros con chocolate. Pero qué bien que le salen, creo que están entre mis churros TOP.

Me dio la receta, ahora bien, que me salgan así de buenos…, le tiene pillado el puntito. Siempre que desayuno churros, pienso ¡Cosa tan simple, tan sencilla y tan maravillosa, jajaja! Ay ay el moje moje de churros con chocolate, qué arte jaja. Así despedí mi estancia en Vilafranca, de dónde vine con tuppers de pestiños caseros (mi tía Poli los hace riquísimos, según receta extremeña de mi pueblo, receta aquí) y croquetas de bacalao. Lo que digo, como ir a casa, afortunada.

Esto te cuento hoy, ¿Entiendes ahora la sonrisa? Comer, comemos todos los días, pero cuando, comemos en grata compañía, la sonrisa interior se hace inevitable, pasan los días, y esa sonrisa se repite gracias al recuerdo que siempre parte de experiencias combinadas con sensaciones y sentimientos

10 comments

  1. Yo también soy muy fan de los churros, y pienso lo mismo, en su sencillez está lo extraordinario. Que bien volver a los sabores de la infancia y volver poco a poco a nuestra vida pre pandemia.

  2. Como siempre , historias que entretienen y divierten , creo que es parte de su objetivo, besitos

    1. Hola Eugenio,
      ASÍ es, entretener y compartir, ese es el fin de este blog, además de disfrutar al compás del teclado.

  3. Pues tenemos que ir juntas a las fuentes y disfrutar de churros Con 🍫 😬

    Gracias por la lectura

    Abrazos

  4. No conocía esta pastelería, tiene una comida con una pinta deliciosa. ¡Este fin de semana espero darme una vueltita! Muchas gracias por la información, un saludo.

    1. Espero que te guste. Ya me contarás. Gracias por la Lectura. Un saludico

  5. Llego algo tarde, siempre un placer saludarte, me encanto la lectura, me reactivó la nostalgia de salir corriendo, como dice la Martirio, cruzar el charco aunque sea a nado, no hay como estar a la mesa rodeada y protegida por el amor de los tuyos y entre bocado y bocado, dejarte llevar por un viaje en el tiempo, un abrazo amiga y me alegra que por fin puedas volar en la rutina diaria

    1. Gracias Amiga
      Nos vemos, espero, pronto.
      Todo llega y, mientras, disfrutando pasito a pasito de todo.

      Gracias y un abrazo

  6. ¡Tiene una pinta irresistible! Espero poder pasarme este finde. Muchas gracias por la recomendación. Un saludo.

    1. Espero que te guste. Ya me contarás. Muchas gracias 😊
      Un saludico

      Raquel

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