Melancolía y Sabor ¿Hay tema aquí?

El sábado se inició con una mañana con plan a medias, quedada para desayunar y, luego, lo que diera de sí la mañana. Tocó cierzo en Zaragoza y este día de verano se sentía casi otoñal con la diferencia de la vestimenta veraniega. Al mediodía, el cielo se tornó a gris, avecinaba tormenta. Por un momento, la luz y el entorno no parecían estivales. Otoño, sobre todo noviembre, creo que es un mes donde la melancolía suela acariciar muchas vidas. Entonces, ante este cambio busco del tiempo, recordé una frase de la escritora británica Amelia Barr que afirmó que “todos los cambios están más o menos teñidos con la melancolía porque lo que dejamos atrás es parte de nosotros mismos”. Personalmente, en mi caso, cuando me salpica la melancolía, la creatividad se dispara. Por lo visto, están relacionados y hay estudios que confirman que el estado de melancolía estimula la creatividad.

Partiendo de aquí, como soy un poco enreda, pues me apetece liarme y buscar algunas sinergias entre este estado de ánimo y el mundo de los sabores culinarios ¿Qué conexiones podemos encontrar? ¿Cómo expresar la melancolía con un plato? ¿Cómo armonizar un sabor melancólico?Aquí, podemos ver como la gastronomía como arte reúne en, muchas ocasiones, muchas disciplinas y requiere de varios profesionales especializados (diseñador, investigador, científico, cocinero, sumiller, jefe de sala, psicoterapeuta…). Esta amplia versatilidad por donde quiera que la mires es lo que me hace ser una apasionada de este mundillo desde bien pequeña; la curiosidad en este ámbito nunca deja de sentir sed.

Recarga de Pilas, al son de un buen café y un buen pastel

Último sábado de julio, 9.30 AM, hora de apertura de Justicia Coffeeshop, ubicado en el número 11 de la calle Manifestación (Zaragoza) ¡Adentramos! Pequeño local con el toque urbanita y minimalista que se lleva ahora, acogedor, con poquitas mesas y mucha claridad gracias a los amplios ventanales en que se enmarca la esquina donde se ubica. Pasan 10 minutos y ya no había mesa libre. Barista en la barra entre una estantería-tienda de café y una gran vitrina de pasteles “tartas, bizcochos y cookies”. La pinta de todo te induce a que cualquier opción va ser un gustazo, pero, igualmente, el ¡ay! ¿Qué me pido?  no te lo quita nadie. Nos decantamos por la tarta triple mortal y la cookie de matcha y limón.

En cuanto al café, estamos ante uno de los sitios de café de especialidad de Zaragoza, tuestan el café en San Jorge Coffee Roasters; según Josiana Bernardes, formadora de cafés de Especialidad, el mejor café en Zaragoza parte de Café San Jorge (ella fue quien me recomendó este lugar, aunque ya lo tenía en pendientes por mis búsquedas para desayunos). Ofrecen un producto de calidad desde el origen. Así que, si eres de los que te gusta disfrutar de un buen café ¡Anota este sitio! Podrás tomar un café con leche, café de filtro o incluso un V60. Diversidad de opciones, tanto calientes como frías. Y, si no bebes café, no pasa nada, puedes tomar otra bebida, refresco, zumo o una taza de colacao; también hay opciones veganas. Además, preparan cócteles con café.

La repostería es elaborada por Nines en el obrador “con un poco de azúcar” (Av. Estudiantes, 19). ¿Qué decir? Lo que he probado es espectacular. El primer bocado a la galleta de té matcha, chocolate blanco y limón es como sentir la elegancia, delicadeza dulce y ácida con una integración perfecta y una textura crujiente y cremosa que te pide saborear con calma. La Tarta Triple mortal, pues eso, “una salto de alegría” a base de brownie, relleno de cheesecake y tapadera de masa de cookies. Está tremenda. Para tartas y cookies, desde luego, si quiero sorprender, ya sé donde tengo que hacer el encargo, a Nines.

Si a este deleite de rato con mi amiga Eva, que siempre es un plus, le sumamos que, al preguntar al barista de dónde era, nos dice ¡De la mejor ciudad del mundo, Badajoz! Jejeje, eso me encantó, ea de mi tierra. Cómo no podía ser de otra manera, encantador el chaval, creo que se llama José Manuel, pero, eso ya, un suponer porque creo que lo vi en el IG del café.

Solo decir que si pasas por el instagram de @justiciacoffee, te vas a sentir constantemente provocado, pero esas expectativas es que se ven aún superadas con la experiencia. Las cookies de palmera rosa, madre mía… a por eso habrá que volver ¡Será pegar un bocado a mis meriendas de infancia o break del cole, donde en la mochila podía caer un pantera o un tigretón! Y a por los cinnamon rolls… En fin, ya lo verás por ti mismo/a. En esta ocasión, la realidad supera la apariencia.

Melancolía, sabor y memoria

Para no dejar en stand by el inicio del texto, sin más, una breve reflexión al respecto. Evidentemente, si buscamos conexiones entre la melancolía y la gastronomía, los recuerdos van a ser el punto de partida; no existe melancolía sin recuerdo, aunque a veces se da por un cambio, de forma instantánea, suele ir acompañada de unas vivencias que se acercan a nuestra mente. Puede que un día recuerdes un viaje e, inmediatamente, lo asocies con un sabor distinto que probaste allí (en África probé el mango pickle por primera vez), sientas cierta melancolía y te apetezca volver a probar ese plato, ese sabor. La melancolía no siempre tiene que ir ligado a la tristeza, puede ser simplemente nostalgia a algo bonito vivido y que te guste recordar.

El mango pickle es una receta hindú de encurtido de mango, agridulce y picante y con un sabor intenso a base de especias varias. Es un sabor muy característico, no probé nada igual; al principio, puede que resulte fuerte y no guste, pero, a mí, al final acabó viciándome. A cada sitio que iba, preguntaba ¿Hay mango pickle? En Zimbabwe, lo tomé casero; en Londres, lo encontré en tiendas hindús, pero nada qué ver. Lo volví a tomar, igualito que el que recordaba, en casa de una familia zimbabwesa afincada en Londres, elaborado por Ava Rogers, cantante reconvertida a profesora que solía vivir en el conocido barrio de St John’s Wood, donde el paso de cebra de Abbey Road es reclamo turístico mundial e icono de la buena música desde que los Beatles lo eligieran como portada de su disco denominado con el mismo nombre. Recuerdo mi paso hacía aquella casa como un capítulo de película, el barrio tiene un encanto especial y, también es cierto que mis experiencias de vivir en otros lugares, los vivía como aventuras, me sentía como dentro de una película, sería porque sabía que era solo transitorio… Puede ser, cuando sabemos que las cosas son momentáneas no aferramos a ello, exprimimos los instantes. En el día a día, debería ser lo mismo pero muchas veces esa magia se puede desvanecer en la rutina. Vaya, iba a hacer un inciso y la verborrea mental no dejaba de teclear.

En este caso, volviendo a los cuestionables planteados y siguiendo mi ejemplo, podría servirme un plato de melancolía a base de arroz blanco con pollo, verduras y un poco de mango pickle. De postre, podría tomar tarta de licor de Amarula. Si ello lo ambientamos en un lugar virgen, en plena naturaleza y con un poco de música africana, estoy segura que mi cara simularía una sonrisa.

He aquí simplemente mi visión de las cosas, a veces un tanto alocadas, a veces, como la vida misma. Eso sí, si algún arte es capaz de hacer a la melancolía vibrar es la música, cada momento es una canción, suena dentro de ti con una melodía especial y, solemos asociar canciones a momentos… Quién no ha experimentado eso de… sonar una canción y “al instante” volar a un momento de su vida a modo de flashback o oír una melodía y decir ¿Recuerdas aquel día? ¡Qué tiempos!

Con este post digo un hasta pronto, probablemente, de vuelta en septiembre ¡Feliz verano! ¡Gracias por pasarte!

8 comments

  1. Siempre un placer leerte, y ahora además descubriendo Zaragoza.

    Besotes y disfruta mucho

    Ana y Víctor

    1. Gracias Ana y Víctor,
      Muchas gracias amigos.
      Me encantará veros y compartir por Zaragoza.

      Un abrazo

  2. Lo pasamos muy bien el sábado y fue un buen broche antes de las vacaciones, un café, algo dulce, paseo, tiendas varias y sobre todo charla.
    Me ha encantado el post.
    Besicos

    1. Totalmente Eva, qué gran mañana. Por muchas más.

      Un abrazo

  3. Gracias Raquel, un placer, con tus palabras me he sentido melancólica, el sitio descrito es una maravilla, yo nací en noviembre….
    Que ideal la experiencia en Londres..
    Disfruta, descansa y coge ideas para que en septiembre vuelvas con más palabras y letras llena de aromas, sabores y colores. Besotes saludables.

    1. Me encanta leerte por aquí Mercedes. Un diita a la vuelta, te vienes a tachar un pendiente de café conmigo.

      Un abrazo

  4. Muchas gracias por ofrecernos y compartir estas lecturas de domingo

  5. Gracias Eugenio, el placer es mío de verte por aquí, feliz por ello. En nada te veo.

    Un abrazo

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