Deseo Bocado Andaluz; entre Tapas y Tejeringos

Solo dos días para iniciar el último mes del año, parece increíble que, en nada, diremos ¡Hola Diciembre! Si no fuera por las luces navideñas, la bajada de temperatura y el continuo carrusel de películas navideñas en la TV y, porque sí o sí, sabemos en qué día vivimos, creería que aún estamos a mitad de año. La sensación que tengo es esa, hace nada hacía cierre para vacaciones de verano y ya toca, en breve, dejar todo listo para “volver a casa por Navidad”. ¿Te pasó lo mismo? Ya me contarás. Por mi parte, en este día de pleno invierno, donde la luz ya ha cesado y el frío se acentúa, daré algo de calorcito volviendo al sur y a las ricas tapas andaluzas.

Viajes laborales, infinitas posibilidades

Ya casi no recordaba lo que era un viaje exprés por trabajo. Me pasé 2 años haciendo viajes de este tipo y prácticamente era algo más de mi rutina, parece que todo vuelve y los insta viajes también. He reenganchado viajando a Málaga y, como siempre se descubre algo, aquí estoy, recordando para contarte mi pequeña escapada a la costa del sol.

En esta ocasión viajé con mi compañero Hugo López, profesor de cocina y pastelería en la Escuela de Hostelería y Turismo MasterD. Los alumnos de MasterD Málaga lo reclamaban y organizamos unas jornadas en el centro basadas en pequeños bocados navideños del Sur. Ambos talleres, de pastelería y cocina, fueron un éxito.

De esta experiencia, me quedo con las sensaciones vividas más que con el sabor de las tapas: la alegría de los alumnos al ver a su profe junto a ellos y, lo mismo, por parte de Hugo.

La formación a distancia es tan cercana que, cuando profesor y alumno, se ven por primera vez, el saludo es un hola que suena como si ya fueran conocidos de toda la vida. Al final, lo virtual ha ganado terreno en todos los ámbitos, pero es crucial un punto de encuentro; es como la guinda que acompaña al pastel, como la cobertura espejo de chocolate ensalzada con el rojo de las guindas que lo coronan.

Tapas clásicas; bares con tradición

Es una suerte que los centros MasterD se encuentren en ubicaciones céntricas. La pausa comida se convierte en una experiencia gastronómica y es genial contar con bastantes opciones cercanas. Siempre que viajo, me gusta probar las cosas típicas de cada sitio. Volví a visitar el bar cafetería de El Mercado del Carmen  (C/ de la Serna, 5) donde el pescaito frito es  siempre un acierto. Pedimos boquerones fritos y adobo de pintaroja (prefiero el de cazón o atún, eso del huesito no me gustó), más una tapa de ensaladilla. Todo exquisito.

Acabada la jornada laboral, los viajes de trabajo te dejan el relax de la noche para visitar la ciudad y seguir descubriendo sitios. Volví a La Antigua Casa de Guardia (Alameda Principal,18), un local emblemático entre barricas de moscatel y pedro ximénez; es visita obligada para empezar el tour y tomar el primer trago en la ciudad; tomamos una copa de pajarete (vino de licor típico en Málaga, semidulce).

Es una taberna muy auténtica (llevar 175 años en activo no es para menos jaja) y me encanta como anotan en la barra (con tiza) lo que vas consumiendo. De aquí, partimos rumbo a la Tranca (C/ Carretería, 92). Cruzamos por el centro y, para ser lunes, estaba todo petado: mucho ambiente, la mayoría turistas (conversaciones en inglés por doquier). Llegamos a la puerta de este bar y había larga cola, era temprano y, como nos lo habían recomendado, merecía la pena la espera. Aquí llegas si vas de hecho al sitio, está en una calle por la que no pasarías porque sí.

¡Me encantó! Música de los años 70-80 (sonaba Perales), los camareros muy simpáticos y la carta con opción de tapa, media ración o entera. Preguntamos a la chica y nos recomendó las empanadas (de pollo y setas con cilantro) y los montaditos “el de pata”, completamos con una ración de queso manchego de Almagro (Ciudad Real). Desde luego, aquí otro obligado, bar auténtico con productos de calidad. Toda una experiencia. Gracias a nuestro compañero José Luis por la recomendación, una apuesta segura.

Desayuno Tejeringo “sabor navidad”

Ya puestos a probar un clásico y empezar el día con un desayuno tradicional, dijimos «vamos a tomar unos churritos». Fuimos a Tejeringo´s Coffee; ya había estado aquí pero probando sus pitufos (exquisitos bocadillos de pan de Antequera); ahora, tocaba probar su otro fuerte “los tejeringos”. Solía veranear en la costa del sol y nunca había probado los tejeringos, sí los churros. ¿Son lo mismo? Pues para que nos entendamos “sí”, pero, si indagamos, no del todo. Los tejeringos (nombre de “te más jeringa”) son característicos de Málaga y su peculiaridad consiste en que son hechos de forma manual, dibujados en la sartén, uno a uno, además de que su masa no se puede ni congelar ni refrigerar (la de os churros sí). En esta cafetería, puedes acompañarlos con crema para el moja a moja (de kínder, de chocolate negro o blanco, avellanas…). Yo los pedí con crema de turrón.

Están muy ricos, eso sí, son un vicio, como las pipas, solo que la pesadez llega después, jajaja… Me tomé dos y, con uno, creo que hubiera estado lista. Soy de moja moja, me encantan la salsas y lo crujiente; esta versión dulce para mí “muy top”. Toda una bomba calórica, eso es obvio, pero, de vez en cuando, es un gustazo más que bienvenido. Resulta que, justo al lado de Tejeringo´s Coffee, está el bar más clásico donde probarlos “Cafetería Los Valle”. Nos enteramos pasado el desayuno, así que, anotado para la próxima.

Tapeo en un Culto al Atún “El Paraíso del Falla”

En la segunda jornada laboral, nuestra compañera Soraya nos dijo que nos quería llevar a un sitio especializado en Atún. Así, llegamos al  Paraíso del Falla (Pje. Noblejas, 2); nos sentamos en las mesas altas de la terraza. Ya de primeras es un bar que evoca “autenticidad” y, su carta en pizarra, lo confirma; atún a las mil y una formas, fritura clásica y otras tantas tapas resultonas como las croquetas de pulpo. Pedimos tartar de atún, tortitas de camarones, lomo en manteca y ensaladilla rusa.

He de decir que cada vez que viajo por Andalucía pido ensaladilla (hay muchas variantes y me gusta ir probando todas las que pueda; en Sevilla, probé de pollo al curry, de pulpo… exquisitas). Todo buenísimo, se nota que es un sitio donde tienen buena materia prima y le dan el cocinado más oportuno al producto. Solo sentí que mi apetito era mínimo, no tenía nada de hambre (tengo que volver sin estar enjeringada, para disfrutarlo con gusto, es un ñam ñam este local). Para beber, cómo no, pedí una copa de manzanilla.

Para despedir el tour y rematar la faena gastronómica, en la estación de tren, las famosas palmeras de Casa Kiki te esperan. Te crean expectación al inicio de viaje y te dicen “no te olvides, estaremos esperándote para partir contigo”. Sabía de ellas ya que son muy conocidas por sus palmeras gigantes y sus rellenos, la más famosa la de kínder. Yo opté por la de lemon pie y me ha encantado. Seguiré probando, la próxima pillo un par, entre ellas, la de kínder. También tienen el dulce más tradicional de Malaga «las locas»; si te gusta el hojaldre, la yema y la crema, ya sabes. Me pregunto si tienen la plamera verión «loca malagueña»…

He aquí una vuelta al sur, donde lo laboral y el ocio se unen para guardar dos días fabulosos en mi memoria,  donde me llevo nuevas sensaciones entre las que destaco la extraña sensación que tuve al oler castañas paseando por la Alameda; noviembre es el mes de las castañas, pero siempre había experimentado esta vivencia paseando con frío, donde el olor a castañas asadas te llevaba al puesto. Me pareció muy extraño, estar en mangas de camisa a 19º y sentir aquel olor a castañas. Nunca lo hubiera pensado, pero nunca estuve en Málaga en Noviembre y, claro está, los puestos de castañas son un clásico nacional pre navideño.

Gracias a todos los compañeros de MasterD Málaga por su acogida.

Hasta aquí mis vivencias de reenganche viajero. Continuará.

5 comments

  1. Buenas noches, gracias por traerme un pedacito de mi Sur, aunque yo añoro mi sur del sur, mi Ceuta querida, la perla del mediterraneo, si te gusto el manjar del buen yantar sureño, que te puedo decir de las tierras de las cuatro culturas, rica en pescado, adobos, atún de almadraba, caballista vertida de faralay fresquita, desde los pitufos hasta un buen chocolate con chorros, bañados de sabores y como no la comida mozárabe con sus exquisitos tallines, cuscus, pastila y un buen pincho Morruno de los de verdad, un té aromático de hierba buena y azahar y como no acompañado de auténtica pastelería, rica rica y sin aditivos

    Hay bella me trajiste de nuevo la añoranza de casa y mi bello sur

    Un abrazo amiga

    1. Ay, espero que el recuerdo fuera agradable aunque te haya traído añoranza.
      Algún día tengo que ir a Marruecos, lo tengo pendiente y sé que me encantará.

      Un abrazo Rabea y gracias por tus comentarios tan auténticos

      Raquel

  2. Sin haber estado físicamente, has hecho que creyera que había estado allí. Una expresión un sentir muy real Gracias por escribir y compartir tus vivencias exprés. Me alegra que estés pletórica de tu viaje a Málaga tanto profesional como de ocio. Enhorauena Raquel, enhorabuena Hugo, enhorabuena MasterD.
    Gracias….🍀🍀🍀

  3. Hola preciosa!
    Que buen viaje has hecho, corto pero te ha dado de sí.
    Yo nunca voy de tapas. Cuando er joven, viví una etapa que si iba, pero con los años he dejado de ir.
    Tampoco es que Catalunya sea un lugar de tapeo, como puede ser el Sur.
    Tengo una cuñada que vive en Málaga, hace 40 años se fue a vivir y no ha vuelto más, dice que es un lujo ir todo el invierno con una rebeca de lana.
    Gracias por hacerme disfrutar de tus paseos, eso es un lujazo mezclar trabajo y placer.
    Mil besos

    1. Hola Margot ☺️

      Qué gusto leerte y me agrada ver que hice pasear por el sur.
      Un fuerte abrazo
      Raquel

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