Trampantojos Gluten Free

Ya sabéis, un trampantojo, término que tiene su hueco en las cosas del comer para referirse a simular algo que no es, por ejemplo, ver una manzana y estar realmente ante una tarta de queso envuelta en gel de lima. Gluten free, el anglicismo molón que utilizamos para referirnos a la comida sin gluten. En el capítulo de hoy, unifico ambos términos con una connotación distinta, para referirme a la solidaridad enmascarada de la oferta gastronómica apta para celiacos. ¿Por qué? Pues quédate hasta el final y lo descubrirás.

Todo esto viene porque, recientemente, hemos tenido una visita en la Escuela de Hostelería y Turismo MasterD, nuestro compañero, sumiller y coordinador del curso de Sumiller, Jesús Sanguino (paisano mío, todo hay que decirlo, jeje, extremeño) ha pasado unos días con el equipo en Zaragoza. La pandemia dejó en stand by una grabación de contenidos y, por fin, ha podido desplazarse para darles fin. Jesús es celiaco y, cómo no, aquí, la menda, tenía varias opciones gastronómicas para estos casos. Quería que probara dos conceptos, la fast good al estilo de pizzas, nachos… y el tapeo clásico del tubo. ¡Allá vamos!

Mononoke Board Game Café

En el número 116 de Camino de las Torres, encontramos este café con ludoteca ¡Sí, así es, más de 100 juegos de mesa a tu elección! Tú decides si juegas o no. Podríamos decir que es como la versión española de un hard rock café cambiando el rock por el mundo del juego; un local que tiene su rollito, muy peculiar. La carta, a base de bocatas, tostas, cositas a compartir y, sobre todo, las reinas, las pizzas, sin olvidarnos de sus tartas y, cómo no, las cervezas artesanas. Y todo, absolutamente todo, sin gluten, pero tú ni te enteras, porque está todo rico rico y eso hace que muchos de sus consumidores no celiacos ni siquiera se hayan percatado de que sus platos son gluten free.

Con salsa de chili, guacamole, frijoles y queso fresco. Muy buenos y además, al venir con todo aparte, se mantienen extra crujientes.
Con trucha asalmonada, burrata, cherries y vinagreta de miel. Muy rica y repleta de todo.

Pedimos la ensalada y los nachos, no especifico cuál porque solo hay un tipo de ensalada y un tipo de Nachos, junto con la pizza de ragout de toro –aquí si te puedes volver un poco loco para decantarte por una, originales propuestas con base fina o gordita (romana o napolitana si queremos ser más cool). Puedes leer los comentarios de la foto para saber mis sensaciones.

De Ragout de Rabo de Toro con cebolla y queso de Mahón. Súper crujiente, exquisita, pero le faltaba un toque picante para nuestros gustos. Pedimos y nos dieron una salsita picantona, pero lo suyo hubiera sido un buen aove de Guindillas.

Tanto si eres celiaco como si no, es un lugar para probar y, si eres celiaco, un obligado al paso por Zaragoza.

El Truco Bar ¡No lo ves, pero su magia contagia!

Ya había estado, probando sus bombas y sus torreznos; salí encantada, las bombas son gigantescas, con tope de salsa picante y mahonesa/alioli. He vuelto y tenía pendiente probar los croquetones que te asaltan desde las vidrieras de la barra. Además, estuve indagando un poco para saber qué platos eran los más top y, entre ellos, el pincho de tortilla de pulpo rellena de queso tetilla.     

Era lunes, hora de cenar y estaba todo repleto en El Truco (C/ de los Estébanes, 2), las mesitas altas de fuera y las de dentro, inclusive la barra y con lista de espera. Ni lo pensé, había que esperar sí o sí y, mientras, pues a disfrutar de un vino y buena charla (así, además, abrimos el apetito). Mientras esperas, ves salir platos y platos ¡Ay Carmela, qué pintaza todo! Te crea como cierta duda ante qué tapas pedir. Se queda un hueco libre y es hora de decidirse: preguntamos al camarero las sugerencias y, directamente, nos mandó a la barra “allí veréis las tapas del día y, en el mostrador, podréis ver las distintas variedades de croquetas”. Cuentan con muchas combinaciones poco vistas como las de huevo frito, caracoles o torreznos. De derecha a izquierda, ordenadas según los premios conseguidos, optamos por la más premiada, la croqueta de gambas al ajillo y la de torreznos. De la barra a la freidora, aquí, tranquilo, que no son precalentadas (qué rabia me da eso). Pedimos el picho famoso de tortilla en honor a Galicia, pero estaba agotado; no así el aragonés, de tortilla trufada con queso y como también sonaba de vicio, pues decisión tomada.

Probamos las croquetas y el efecto es iluminación del rostro o chiribitas en los ojos, por favor, qué bocado más absolutamente perfecto, crujiente, meloso y de intenso sabor; justo comentamos que el sabor era exactamente el mismo que cuando comes unas gambas al ajillo con el pan mojadito en la salsa, ese ajito cómo se notaba. Si vas, de verdad, pídelas. Lástima que no tuvimos suerte con la de torrezno, tenía acidez, lo comentamos y, muy amablemente nos explicaron que les había ocurrido otras veces por el torrezno; desde luego, tengo que probarla en condiciones óptimas porque debe ser brutal. Nos convidó a otra de gambas.

La tortilla estaba muy rica, jugosita, pero, para mi gusto, creo que también para mi acompañante, le faltaba algo para tener el puch que sí tenían las croquetas. Quizás un toque de sal maldon de trufa, una mahonesa ligera, un pan tumaca crujiente debajo -creo que esto último es lo que dijo Jesús, pero no recuerdo bien…-; estaba demasiado suave, pero también podría ser que sea cuestión de gustos.

En mi caso, pedí pan y no había pan sin gluten, esto sí me llamó mucho la atención ¿Cómo tienes una carta tan cojonuda sin gluten y no tienes pan sin gluten? Pienso que es contradictorio, porque con el pincho de tortilla u otros platos con salsa se agradece un trocito de pan rico.  Al finalizar, pudimos conversar con el camarero, Mario, que resulta que es el dueño del bar; es majísimo y es el perfecto anfitrión,  natural, simpático, atento, profesional, te hace sentir como en casa aunque estés tapeando en plena calle. Nos dieron las uvas allí, hasta el cierre estuvimos.

Tras esta segunda visita, me dio por indagar un poco y leí que Mario, cuyo apellido es Cobretti, es mago. Entonces, todo empezó a tener sentido: claro, me dije, el nombre del Bar “El truco” y su forma de atender, el ambiente mágico que se recrea en su pequeño rincón… Le cuento a mi compañero y cocinero Hugo López y me dice, claro, Mario el del Truco es mago y es celiaco, por eso creo un bar con todo libre de gluten ¡Ah, ya supe algo más, jeje! Aquí el lema ¿Truco o trato? Está servido y has de jugar por ti mismo.

Ahora sí, llegó el final. ¿Recuerdas el título? Trampantojo gluten free. Llamo así a estas experiencias porque los platos de mononoke y el truco están tan ricos y logrados que pasan desapercibidos como aptos para celiacos para quienes no lo son y sorprenden gratamente al colectivo celiaco.

8 comments

  1. Raquel eres la personal shoping de la restauración. Cuando hablabas del pincho de tortilla con pulpo me estaba imaginando el plato. Pura magia es lo que tu haces con tus experiencias. Cuando quedemos serás mi food consultant.

  2. Muchas gracias amiga por siempre acordarte de los celiacos en general, y nosotros en particular.

    Tomamos buena nota de los restaurantes que has compartido para cuando pasemos por Zaragoza

    Besotes 😘😘

    1. Aquí os espero con mucho gusto, Ana, Victor. Un abrazo

  3. Voy mucho por zaragoza, y tengo que probar eso…No soy celíaca pero, parece apetitoso.
    Gracias por compartir este lindo texto.

    1. Gracias Joani. Si vienes a Zaragoza no dudes en consultarme, te recomendaré sitios encantada. Un abrazo

  4. Buenos días, Raquel llevo poco tiempo con el curso pero desde el principio me ha gustado mucho. Unas de mis visitas de ciudades es Zaragoza no la conozco y pienso ir algún día. Me ha encantado todo lo que has puesto tus sensaciones de sabores , y la pena que al probar la de torreznos estaba ácida. Me ha gustado saber más de esta clase de comida . Y lo que no me ha gustado que no tengan pan porque yo soy una persona muy panera. Gracias por todo y se te agradece todo lo que haces. Un abrazo muy fuerte.

    1. Hola Nuria

      Me alegra que te guste. Cuando vengas a Zaragoza, no dudes en escribirme y consultarme 😊 encantada de recomendarte sitios.

      Muchas gracias por pasarte por aquí

      Un abrazo

      Raquel

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