La Sonrisa Comestible

¿Ein? ¿Ahora se comen las sonrisas? He pensado unos instantes en aquello que quiero contar y, sin más, ha salido este título; seguro, cobra sentido con el hilo de las palabras.

La semana pasada, retomé un poco los viajes, las comidas fuera, el romper la rutina, el tomar café sola mientras chequeo la agenda del día en cualquier cafetería al paso de la estación a destino. Poco a poco, con extraña normalidad, todo comienza un nuevo rumbo.

Mientras iba en el AVE a Barcelona, eché un vistazo a los restaurantes cerca del centro BCN Masterd (aunque, esta vez dije, tomaré algo donde me lleven y que esté cerca), uno me llamó la atención “El Ñaño Caminito Guayaquil”, en Calle de Aragón, 54, lo retuve. Llegó el mediodía, mi compañera no tenía preferencias y el Ñaño no se hizo mucho de rogar. Allí nos dirigimos, sin reserva; hubo suerte y, aunque estaba casi lleno, nos dispusieron una mesa.

Read Article

El Ingrediente Mágico de tu despensa

Finde radiante, algo de viento por Zaragoza, pero cielo despejado y solazo, cómo no, no quedé con mi amiga Eva (si no, quizás hubiéramos tenido que tirar del paraguas). Se avecinan viajes laborales y semana movidita –similar a las que solía tener antes de estos tiempos raros-, así que lo mejor es recargar pilas con un finde de no pensar y hacer lo a una le plazca ¡Qué bien sienta, jeje! Inesperadamente, hoy, me perdí andando creyéndome en el campo por momentos, ruta de caminata a un pie de casa.

Mientras me adentro en las turbulencias que del non stop, voy a comentar algunas historietas al estilo de sinestesia, dejando, si cabe, alguna idea al paso.

Read Article

Destellos Palpables, Opcionales y Placenteros

Trato de mantener la mente en blanco, me cuesta. Creo que voy a marcarme ese sano reto “unos minutos en blanco cada día” ¿Tú lo haces? ¿Puedes?

Lo cierto es que es un reseteo bien bueno al igual que liberar pensamientos tontos de la mente que solo hacen gastar energía en vano, pero, todos los tenemos ¿O no?, unos les dan menos vueltas y otros más. Parto de esta reflexión, porque este finde me apunté a un retiro de Respira Pilates que vi y que se ha llevado a cabo del 19 al 21 de marzo.

Del total de clases, hice 4 y me han gustado mucho. Me vino a la mente ¡Sería curioso si, por una vez, pudiéramos intercambiar “mentes” y ver cómo fluyen las de otras personas! Cada uno de nosotros somos dos personas, nuestro mundo interior y nuestro reflejo entre los demás, a través de nuestro comportamiento. Vuelve a salir la palabra “equilibrio”, porque supongo que, lo mejor es que tu reflejo sea auténtico y natural, aunque siempre tendremos nuestro pequeño y gran mundo interior donde solo nosotros sabemos estar (es nuestra intimidad, preciada y necesaria). Tras este finde, creo que voy a hacer una lista con esos vaivenes que no me aportan nada, para intentar que resten la menor energía de mí. Es como la compañía, hay que rodearse de las personas que te aportan, que te llenan en cada encuentro, esa luz se nota y realmente alimenta. Mi aventura africana, por ejemplo, me regaló 3 meses de mente en blanco (la verdad, no sé cómo pudo ser eso, jaja…, luego, los otros tres meses en Zimbabwe, ya empezó la máquina a estar operativa aunque con otro ritmo; lo recuerdo y sonrío ¿Qué mejor prueba de la eficacia tan saludable que aporta?

Read Article

Prisma Culinario y Experiencias a un clic

Y, si lo piensas, todo parte de un clic ¡Clic por aquí, clic por allá! Más que el mero significado de lo que entendemos todos por “clic”, vamos a partir de su significado figurado como punto de partida, porque está claro que todo parte siempre de algo. Aunque no le demos importancia, ese puntito cobra bastante protagonismo, ya que gracias a un simple clic sumamos experiencias a nuestra existencia.

Así, gracias a un clic, el finde pasado me planté en Barcelona. Visita relámpago que, gastronómicamente, fue más que completito. Primera experiencia de  una calçotada en un restaurante (probé los Calçots en casa de familiares por primera vez, riquísimos con la salsa romesco casera).

Fuimos al Merendero Font de Les Planes, a 25 minutos en coche desde BCN. Es un lugar curioso, debajo de un puente y rodeado de árboles. Puedes hacer el menú calçotada (3 a elegir) o alquilar la barbacoa/espacio y llevarte tú los preparativos para hacerla a tu gusto.

Hay dos turnos (a las 13/ 15 hrs) y ambos al completo. Yo opté por el menú 3: pan con tomate y ajo, calçots con salsa romesco, alcachofas, butifarra a la brasa con alioli, patatas y judía. De postre, a elegir entre una variedad de clásicos de la gastronomía catalana, me pedí la crema catalana.

Read Article

Bocados de Equilibro, cambiantes, evolutivos

Cuantas veces oímos eso de “salir de tu zona de confort te ayuda a crecer”, cierto ¿Sí? Casi dos meses sin saludaros en este espacio; hoy, retomando el hábito dominguero, aunque a deshora. Tras el parón, me gustaría reenganchar con una reflexión en línea; al paso, quizás alguna nota gastronómica, pero sin ser la guinda del capítulo.

Días atrás, el domingo, salvo imprevistos, era el día del blog, tenía mi rutina: escribir los domingos por la mañana y contar los placeres de la buena mesa u otras curiosidades apetecibles a mi parecer. Me gusta escribir cuando estoy en equilibrio, cuando puedo, a través de las palabras, regalar sensaciones, cuando estoy bien conmigo misma. Ahí va otra frase “cuando estás bien por dentro se nota por fuera”, esto es así sí o sí y, para ello, el equilibrio se lleva la palma. Me encanta esta palabra por lo que significa. No es fácil, a veces, estar en equilibrio y, sobre todo, mantenerlo, porque la vida no es una línea en paralelo, pero siendo conscientes de su importancia y su sabor, cuando lo pruebas, te engancha y, pase lo que pase, siempre vuelve.

Read Article

Juguemos al Parchís o, simplemente, movamos fichas ¿Te apuntas?

El otro día anotaba la palabra “ebullición” en el título del post, a modo metafórico, lo continuaba con la palabra “condensación”. Algunas personas, entiendo que de la rama científica, no entendieron mi sinestesia y, para mi sorpresa, recibí comentarios explicando dicha terminología. Pues bien, hoy, vamos con el parchís, podría ser cualquier otro juego, porque mi texto de hoy versará sobre el mover fichas, esas que vamos moviendo, esas que nos van dando a cada uno de nosotros nuestra partida.

Lanza el dado ¡Comenzamos!

Tenemos mil y una oportunidades, que podríamos reflejar en ese dado que lanzamos y que nos viene dado una vez comenzamos la partida (aquí, cuando nos lanzan a la Vida). Poco a poco, vamos moviendo fichas y, más de una vez, dudamos, pero lo importante es mover fichas; si las movemos, la partida será cada vez más interesante. Ir moviéndonos y el poder hacerlo es lo que importa. Hoy comienzo así, con esta reflexión, porque mi decisión de venirme a Madrid por segunda vez me ha regalado mucho más que la primera. En breve, le diré hasta la vista y, aunque en medio de turbulencias de tránsito, se están dando planes sin plan molones y que llegan gracias a un simple ¿Qué día nos vemos? Esa es la primera ficha ¡Ay! No tengo ni idea de lo que le espera a esta Sinestesia en Zaragoza, pero, mientras tanto, por aquí dejo las últimas enredadas de estos días.

El pasado festivo no pude tener mejor plan, paseo por el Retiro junto a mis amigos Ana y Víctor, del blog Caminar sin gluten, y mi amiga Cinthia. Más de dos horas de caminata mientras nos poníamos al día. Tras el paseo, nos marcamos un bocata-picnic que supo a gloria y continuamos hacía una cafetería que había visto en las redes esa misma mañana.

Mientras nos dirigíamos hacía allí, un escaparate en la calle león nos llamó la atención, una cafetería muy coqueta que invitaba a entrar. Siempre que pasaba por ahí, me decía “tengo que probar algunos dulces de aquí, pero pensaba que era solo pastelería”.

Aparte de tener bollería y tartas riquísimas, tienen un saloncito muy acogedor para tomarte un café o té en la primera planta y, una segunda planta abovedada, en el sótano (ahora cerrada por el covid). Este lugar es Brown Bear Bakery (C/ León 10) y, desde hace 9 años, ocupa el espacio de lo que fue una charcutería, conservando suelos y fachadas original.

Abren de 8.30 a 21 hrs todos los días y cuentan con el auténtico Brunch Neoyorkino. Oferta variada, de calidad (todo artesano) y a unos precios muy modestos. Me gustó encontrarla al paso y dejar la cafetería (rollo de las que están de moda) a un lado, sitios como este, la verdad, me molan mucho más. La atención acompaña al entorno ¡Te invito a pasar, te va a gustar!

Un café que nunca llegó

Quedar para tomar café, en ocasiones, se presta de excusa. Punto de encuentro, Callao, ¿Café o Paseo? Largo paseo por la zona de ópera que terminó en la Cantina Canalla (Plaza de San Martín, 2).Íbamos sin rumbo, pero al pasar por la puerta, gente esperando, grandes ventanales con gentío y mucho colorido en el interior… Dijimos ¿Un margarita? Preguntamos y, qué suerte, pudimos pasar y disfrutar de unos margaritas, clásico y a las rocas. Muy buenos y encima a 5 € por estar dentro de la franja happy hour.

Seguimos con el paseo sin orientación fija y me acordé de un sitio molón por la zona donde probé unos patacones bien ricos, leka leka bar… Nos dirigimos hacía allí y tachín tachán, una pequeña puerta que dejaba ver una gran barra nos llamó la atención, preguntamos si nos podíamos tomar un vino, parecía que no había sitio, pero nos dijo “por supuesto”. Larga barra que termina en un saloncito bien majo al final, allí que nos sentamos y en un periquete empezó la masterclass.

Para empezar, el mastresala nos preguntó qué vino nos apetecía, qué gustos teníamos… Así nos empezó a hablar de lo que nos podía ofrecer. Adriana quería un vino blanco seco pero fresco, algo diferente. Le puso un vino de Tokaji (vinos de Hungría muy peculiares). A Macarena un blanco de Rioja, más afrutado, y, a mí, un garnacha de Madrid (no recuerdo los nombres, disculparme pero estaba de plena cháchara). Me encanta toparme con profesionales así, apasionados, con amplia formación y que te brindan desde el minuto uno una experiencia. Desde luego, ya sabía que estábamos ante un sitio para tener en cuenta si quieres tomarte un buen vino por copas.

No podía imaginar que, cuando despejamos nuestros rostros, el maestresala dijera ¡Te conozco, hemos trabajado juntos! Y yo ¿Ein? El caso es que su cara me sonaba, pero me despisté un poco con la mascarilla. Muy fuerte, 12 años después de mi experiencia en Zorzal junto al Chef Iván Sáez, vuelvo a ver al que era el anfitrión de la Sala Sergio Mayor ¡Qué ilusión me hizo, qué casualidad!

Sergio, junto a dos socios más, emprendió su nueva aventura abriendo la Taberna Bakea, muy cerquita de la plaza mayor, en el número 21 de la calle Toledo. Abrieron con todas sus ganas en enero y, con la situación, su andadura comenzó realmente en junio y ahí están, aguantando y esperando que todo se normalice un poco. No teníamos mucho tiempo, pero había que probar las croquetas de pringa que nos recomendó Sergio ¡Croquetones! Muy buenas, con bastante sabor, cremosas y crujientes.

De aperitivo, nos puso una tapa de papas aliñas que estaba buenísima. Ofrecen una cocina tradicional con el toque del chef ajustada a una gran oferta de vinos para encajar la mejor armonía al gusto. Sin duda, volveré, se me hizo muy corta la experiencia (aunque contundente jejeje). Ah, y si eres de gin tonic, decirte que aquí podrás tomarte un gin tonic al cubo aromático; Sergio prepara cubitos (grandes) de hielo aromatizados para darle un toque divertido y diferente al clásico gin tonic.

¿Qué decir? Pues eso, que lo importante es mover fichas, nos sabes qué casilla te va a sorprender, pero está claro que “moviéndote” siempre estas abierto a abrir sorpresas o aplaudir las casualidades.

Engagement  Natural y de SobreMesa

Los días pasados por agua fastidian algunos planes, pero tienen su aquel, su melodía relajante, el olor por zonas a tierra mojada, el arcoiris momentáneo en ocasiones, el permitir del disfrute de acciones en interior o dedicar tiempo a cosas de andar por casa. Si no viene acompañado de viento, con buena vestimenta, también, pasear, puede resultar agradable.

Soy, entiendo que esta parte la compartimos más de uno, sociablemente tranquila; me gusta combinar “mi rollo y mi soledad” con encuentros variopintos entre amistades, compañeros y nuevos allegados. Me encanta la puesta al día con un buen café, un vino o, simplemente, un paseo o una llamada si no se comparte espacio. Este está siendo uno de mis objetivos en estos tiempos entre mi círculo de amistades en Madrid. Hoy, reflexiono sobre ello, sobre las relaciones que adquieren un carácter especial. Mientras tanto, también dejaré algunas gastro-notas de la trazabilidad al paso.

Read Article

Sensaciones al estilo “ratatouille”

Me levanto pensando en el callejeo por las calles de Madrid. Voy a echar de menos salir sin rumbo y dejar que sus infinitos rincones me sorprendan; me encanta “mi barrio” de Chamberí, su solera y su tranquilidad, y estar a dos pasos del bullicio de Malasaña o tener todo a punto cuando quiero. Las recomendaciones o propuestas apetitosas las voy marcando en pendientes que pasarán a mi lista de viajes como turista. Pero bueno, se avecina un cambio y , aunque aún no me haga a la idea, poco a poco, llegará el nuevo asentamiento.

Esta semana estuve de nuevo en Zaragoza indagando y testando mi próxima aventura, bastantes tareas hechas y marcado comprarse un buen abrigo con piedras en los bolsillos y con doble capa de cortavientos ¡Madre mía con el airecito! Yo me quejaba y mis compis maños me decían ¿sí? Pues esto no es nada, prepárate, jajaja… Me encanta pasear pero me queda claro que, cuando haya cierzo, nanai. Sí, estoy, ahora mismo, destartalada o, lo que es lo mismo, en época de tránsito.

Read Article

Refritos In Situ, emociones al uso

Aún sabe raro el ambiente, una creé que se acostumbra a todo y así suele ser, pero hay platos y platos oye. La moda de la mascarilla, necesaria en ocasiones y obligada para combatir el dichoso virus por ejemplo… No me acabo de acostumbrar, no me queda otra, a mí y a todos, pero puff… dar saltos en el gym taponada no lo llevo nada bien, me parece insano además de súper incómodo.

Read Article

Origen, Taberna de suculencias refinadas

Vuelve a ser domingo y, como tal, siempre que se pueda, toca post de mis movidas, algunas más gastronómicas que otras. En esta ocasión, me centraré en mi experiencia tras visitar Origen Taberna, con tintes más cercanos a la crítica de quienes se dedican a contar aventuras del buen comer.

Ganas le tenía a esta taberna, quizás hayan pasado 3 años desde que les sigo la pista por las redes, incluso en una quedada de amigos, unos conocidos me la recomendaron  plenamente. Intenté ir en dos ocasiones y no fue viable, todo completo. Esta vez, me apresuré y reservé un martes para ir a cenar el sábado, tienen varios turnos y su web te permite reservar de una forma fácil y cómoda.

Read Article